Los vertidos contaminantes al Mendo por purines son «muy habituales»

No es la primera vez que un vertido contaminante acaba en el río Mendo. De hecho, según confirmaron responsables del Concello de Oza-Cesuras, este tipo de atentados contra el medio ambiente «son, desgraciadamente, muy habituales». Así, explicaron que hace tan solo un mes se detectó otro episodio contaminante debido a la rotura de una tubería en una granja del municipio. Por suerte, en este caso, el problema se atajó a tiempo, ya que el propietario avisó a las autoridades competentes y el derrame se pudo detener.

Desde el gobierno local confirmaron que el Mendo está en una situación «lamentable» y que no dispone de las condiciones óptimas para que las personas puedan bañarse en sus aguas. En este sentido, explicaron que el Concello no tiene las competencias para prohibir el baño -«esa orden tiene que darla Augas de Galicia», dicen- y que tan solo puede desaconsejarlo.

 

Los intoxicados, recuperándose

Por su parte, portavoces de la Consellería de Sanidade explicaron ayer que las cuatro familias intoxicadas el pasado viernes por la bacteria E.coli en el área de Reboredo «continúan en proceso de recuperación» y que los resultados de los análisis que podrían determinar la procedencia del vertido contaminante no se conocerán hasta pasados unos días. También indicaron que Saúde Pública tan solo se encarga de analizar, periódicamente, si las aguas siguen contaminadas o no. «Son otras Administraciones y cuerpos públicos los que deben investigar el origen del vertido», añadieron.

La contaminación del río Mendo en el área de Reboredo llegará al Parlamento gallego, ya que el BNG presentará una iniciativa para conocer los pormenores del suceso. En este sentido, indicaron que tan solo ha trascendido que «as análises da auga feitas pola Dirección Xeral de Saúde Pública detectaron contaminación biolóxica (un exceso de bacterias cunha carga de até 2.000 partículas por cada cen mililitros de auga), polo que se desaconsellou o baño na zona». Según comentó la portavoz nacionalista, Estefanía Busto, el problema es que «non sabemos que medidas pensan tomar tanto o Concello como Augas de Galiza para garantir a calidade da auga no Mendo». El PSOE también hizo ayer mención a la intoxicación sufrida por las cuatro familias en Reboredo y la portavoz del grupo municipal, Pilar Pedreira, cargó tintas contra el alcalde, Pablo González Cacheiro. Lo acusó de «deixación de funcións» e «incumprimento dos acordos plenarios», ya que el pleno del pasado 28 de junio aprobó, a instancias de la oposición, que se prohibiera el baño en esa zona y que se instalaran carteles que advirtiesen de la contaminación de las aguas. «Pero o goberno municipal non realizou ningunha actuación durante case dúas semanas», señalaron.

Un vertido muy grave en 2014

El Concello de Oza-Cesuras sufrió en el 2014 un episodio de contaminación por vertido de purines mucho más grave y que obligó a cortar el suministro de agua potable durante más de una semana. En aquella ocasión el origen de la contaminación fue una graja situada en Curtis. A raíz de aquel suceso, se invirtieron cerca de 700.000 euros para, entre otras medidas, conectar las dos plantas de tratamiento de A Regueira y Cesuras y, de esta forma, garantizar el suministro de agua potable a todo el municipio.

Noticia extraída de: http://www.lavozdegalicia.es/noticia/coruna/oza-cesuras/2016/07/14/vertidos-contaminantes-mendo-purines-habituales/0003_201607H14C7991.htm

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