Huella hídrica y agua virtual

Cada vez que hablamos de la escasez del agua, sin duda nos encontramos frente a una paradoja, ya que en teoría existe suficiente recurso hídrico para los 7.000 millones de personas, sin embargo, la misma se distribuye de manera desigual, es desperdiciada, contaminada o se gestiona de forma insostenible.

A esto se debe sumar otros factores como el cambio climático, así como la demanda de alimentos, por lo que la FAO considera que para el 2050 la producción en éste sector deberá incrementarse un 70%, con el consecuente aumento del 11% del consumo de agua.

Con el propósito de estudiar la demanda del agua, desde la academia, autores como Hoekstra & Chapagain (2008), han elaborado los conceptos de la huella hídrica (basado en la huella ecológica de los noventas) y el agua virtual.

El primero, entendido como “un indicador que informa sobre la sostenibilidad del uso de los recursos naturales”, pudiendo ser usado para medir la huella que genera un individuo, una ciudad, una industria, etc.

Para el cálculo de la huella hídrica, se deben tener en cuenta 4 factores:

  • a) el volumen de consumo;
  • b) los hábitos de consumo;
  • c) el clima; y,
  • d) las prácticas agrícolas.

Huella hídrica es “el agua total usada para producir los bienes y servicios consumidos”, y que se conforma de dos elementos:

  • a) huella hídrica interna (volumen de agua utilizada en el país para producir los bienes y servicios a ser consumidos en el país); y,
  • b) huella hídrica externa (volumen de agua utilizada para producir bienes y servicios a ser importados y consumidos en un país determinado).

En el segundo caso, el “agua virtual” se relaciona de manera directa con la globalización del agua y su gobernabilidad. Los autores se plantean la siguiente hipótesis: es posible que los habitantes asiáticos puedan llegar a influir en el sistema hídrico de Sudamérica, o sí el consumo de maíz en las tortillas de los mexicanos llega a afectar en algo las reservas acuíferas de los Estados Unidos de América.

Ya que en los casos citados, adquirir productos importados (son producidos en un tercer Estado), se usa una ingente cantidad de agua de estos países, lo cual representa un consumo elevado de sus reservas que indirectamente beneficia al país importador.

Por lo expuesto, resulta obvio realizar una valoración a nivel global, al afrontar los retos y las implicaciones que tiene la gestión del agua en el planeta; así, la huella hídrica como indicador se encarga de medir el impacto que tiene el consumo de las reservas de agua dulce.

Los problemas relacionados con la gestión del agua deben ser entendidos en un mundo globalizado, donde las fronteras en materia comercial cada día desaparecen a través de los acuerdos de libre comercio, y pocas veces nos preguntamos sobre las consecuencias que podrán tener en temas como el consumo de agua virtual.

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Los acuíferos podrían agotarse en la mayor parte del mundo entre 2040 y 2060

El consumo humano podría agotar las aguas subterráneas en algunas partes de la India, el sur de Europa y los Estados Unidos en las próximas décadas, según una nueva investigación.

La nueva modelización de los niveles de agua subterránea del mundo encuentra que los acuíferos -el suelo o las rocas porosas que mantienen las aguas subterráneas- en la cuenca del Ganges Superior de la India, el sur de España y la Italia podrían agotarse entre 2040 y 2060.

En Estados Unidos, los acuíferos en el Valle Central de California, la Cuenca de Tulare y el sur del Valle de San Joaquín, podrían agotarse en la década de 2030. Los acuíferos en el sur de las Llanuras Altas, que abastecen de agua subterránea a partes de Texas, Oklahoma y Nuevo México, podrían alcanzar sus límites entre los años 2050 y 2070, según la nueva investigación.

Para el año 2050, hasta 1.800 millones de personas podrían vivir en áreas donde los niveles de agua subterránea están completamente o casi agotados debido al excesivo bombeo de agua subterránea para beber y para la agricultura, según Inge de Graaf, hidrólogo de Colorado School of Mines.

Los acuíferos en la cuenca del Ganges Superior de la India, el sur de España y la Italia podrían agotarse entre 2040 y 2060

Si bien muchos acuíferos siguen siendo productivos, las aguas subterráneas económicamente explotables ya no son alcanzables o lo serán en un futuro próximo, especialmente en zonas de regadío intensivo en las regiones más secas del mundo“, dijo De Graaf, quien presentó los resultados de su nueva investigación en la reciente reunión de otoño de la Unión Geofísica Americana.

Saber los límites de los recursos de aguas subterráneas es imprescindible, ya que miles de millones de litros de agua subterránea se utilizan diariamente para la agricultura y el agua potable en todo el mundo, dijo de Graaf.

Estudios anteriores utilizaron datos satelitales para demostrar que varios de los acuíferos más grandes del mundo se estaban acercando al agotamiento. Pero este método no puede usarse para medir el agotamiento del acuífero en una escala regional más pequeña, según De Graaf.

En la nueva investigación, de Graaf y colegas de la Universidad de Utrecht en los Países Bajos utilizaron nuevos datos sobre la estructura del acuífero, las extracciones de agua y las interacciones entre el agua subterránea y el agua circundante para simular el agotamiento y la recuperación del agua subterránea a escala regional.

El equipo de investigación utilizó su modelo para prever cuándo y dónde los acuíferos de todo el mundo pueden alcanzar sus límites, o cuando los niveles de agua caen por debajo del alcance de las bombas modernas. Los límites se consideraron “superados” cuando los niveles de agua subterránea bajaron por debajo del umbral de bombeo durante dos años consecutivos.

El nuevo estudio encuentra que regiones fuertemente irrigadas en climas más secos, como las llanuras altas de Estados Unidos, las cuencas del Indo y del Ganges, y porciones de Argentina y Australia, enfrentan la mayor amenaza de agotamiento.

Aunque el nuevo estudio estima los límites de las aguas subterráneas a escala regional, los científicos todavía carecen de datos completos sobre la estructura del acuífero y la capacidad de almacenamiento para decir exactamente cuánto agua subterránea permanece en acuíferos individuales, dijo.

“No sabemos cuánta agua hay, cómo de rápido estamos agotando los acuíferos, o cuánto tiempo podemos usar este recurso antes de que se produzcan efectos devastadores, como el secado de pozos o ríos”, dijo De Graaf.

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A Coruña beberá agua de una antigua mina

Si hay un símbolo en Galicia de la lucha campesina por la tierra ese es el valle de As Encrobas, un fértil enclave del municipio de Cerceda (A Coruña) que ocupó portadas en la prensa internacional a finales de los setenta como estampa de la agonía franquista. Los vecinos, en su mayoría mujeres y ancianos comandados por un cura rojo, se alzaron entonces contra la expropiación a precio irrisorio de sus fincas agrarias para excavar una gran mina de carbón. Las protestas no frenaron la transformación del paraje en terreno lunar durante 30 años pero hoy, con el yacimiento agotado, la ciencia y la naturaleza han devuelto la vida a As Encrobas.

Unión Fenosa, concesionaria de la mina de Meirama, inició en 2008 la transformación del hueco de la explotación en un lago para cumplir con la exigencia legal de restaurar la zona una vez que el lignito se acabó. Lo mismo había hecho antes Endesa en el cercano ayuntamiento de As Pontes (A Coruña), pero en este caso la ubicación estratégica de la balsa y la calidad de su agua han propiciado un uso insólito: que sirva para abastecer, sin depuración previa, los hogares de los 400.000 habitantes de la comarca de A Coruña.

El proyecto es único en Europa, subrayan sus promotores, y solo se conocen casos similares en Estados Unidos, aunque se trata de lagos nacidos en minas mucho más pequeñas que suministran agua a poblaciones también menores. Países como Sudáfrica, plagado de explotaciones mineras agotadas y con dificultades de abastecimiento, se han puesto ya en contacto con Gas Natural Fenosa para conocer la experiencia desarrollada en Cerceda, cuenta Roberto González Philippon, responsable de Explotación de Activos Mineros de la Unidad de Operaciones de Recursos Naturales de Gas Natural Fenosa.

Hueco de la mina de Meirama antes de convertirse en un lago.
Hueco de la mina de Meirama antes de convertirse en un lago.

Soluciones para el cambio climático

La Xunta ha realizado ya parte de las obras para conectar, a través de una tubería de 1,3 kilómetros y con un coste de 10 millones de euros, el lago de As Encrobas con el embalse de Cecebre, el pantano del que hoy beben los coruñeses y que tiene una capacidad siete veces menor. El hueco minero, del que Fenosa extrajo 94 millones de toneladas de lignito para alimentar una central térmica que sigue funcionando en Meirama con carbón importado, servirá como reservorio para una comarca de precipitaciones generosas que, sin embargo, según esgrimen la Xunta y los responsables del proyecto, no tiene el suministro garantizado para el futuro por el cambio climático y el aumento de la población.

“En A Coruña hemos vivido situaciones de estrés hídrico. No son comparables a las del sur de España, pero además de mucha agua se necesita un lugar donde almacenarla. El cambio climático marca una tendencia hacia los extremos y hay que planear soluciones de futuro como esta”, explica Jordi Delgado, del Grupo de Enxeñería da Agua e do Medio Ambiente (Geama) de la Universidad de A Coruña, que ha colaborado en el llenado del lago que duplicará la reserva actual de agua del área coruñesa.

Delgado explica que, además de la calidad del agua, hay una “circunstancia casual” que permite que la antigua mina sirva para abastecimiento. El lago, que ocupa 171 hectáreas, con 2,2 kilómetros de longitud, uno de ancho y 205 metros de profundidad, está ubicado en la misma cuenca que el embalse que surte los grifos de los hogares coruñeses, exactamente a 13 kilómetros de distancia río arriba, y su gran capacidad permitirá además “regular” las inundaciones en esta comarca.

Investigadores universitarios

Al frente del proceso la empresa situó a investigadores de las universidades de A Coruña y Santiago. Los encargados de pilotar el llenado del hueco de la mina fueron los ingenieros del Geama de la institución coruñesa. En vez de esperar a que el agujero se anegara solo gracias a la abundante lluvia de la zona, optaron por forzar la inundación mediante el desvío de caudal de los arroyos del entorno de Meirama, una alternativa que reducía el tiempo y mejoraba las propiedades del agua, argumentan. “Hemos obtenido una calidad muy parecida a la de estos ríos; no es exactamente igual simplemente porque el agua del lago está retenida, no corre”, explica Jordi Delgado.

El Ayuntamiento de A Coruña, gobernado por Marea Atlántica, respalda que el lago se use para el abastecimiento porque las miles de analíticas realizadas por la Universidad “garantizan la calidad del agua”. “Es el lago más monitorizado y mejor estudiado de Europa”, defienden desde el Geama, que realizó “más de 500.000 registros de una lista ingente de parámetros” con “tecnología pionera”. Desde el gobierno local coruñés, con todo, subrayan que estarán vigilantes, exigiendo permanentemente “el cumplimiento estricto del control de las analíticas” y “todas las medidas de precaución del impacto ambiental” en la construcción de la tubería que unirá el lago con el embalse de Cecebre, un área de gran valor ecológico.

En Marea y BNG sí critican el proyecto. La primera de estas fuerzas rechaza que la Xunta gaste 10 millones de euros para poder usar el lago como reserva de abastecimiento cuando los planes hidrológicos del Gobierno gallego desechan “expresamente” que se trate de una “alternativa viable” y proponen otras soluciones más sencillas y baratas. El primer partido de la oposición en Galicia se opone a que la obra sea abonada con fondos públicos y no por la empresa y cuestiona también la calidad del agua que saldrá del lago minero por la elevada concentración de níquel.

Sobre las antiguas escombreras que rodeaban la mina de Meirama hoy crecen 450.000 árboles y los ríos desviados para explotar la mina han recuperado en parte su curso y la vegetación de ribera. En la restauración ambiental del millar de hectáreas que conforman el lago y su entorno colaboró el equipo de la Estación de Hidrobioloxía do Encoro do Con, de la Universidad de Santiago, que cifra en 839 las especies que han repoblado de forma natural el paraje revivido de As Encrobas.

El enclave es, por el momento, un recinto vallado en el que solo se permiten visitas programadas, a la espera de que la Xunta tramite la desafectación de los terrenos, que siguen bajo dominio público minero. El lago pasará a manos de la Administración autonómica, pero el área que lo rodea es propiedad de Fenosa, que tiene previsto negociar su uso con el Gobierno gallego. “Ojalá este proyecto sirva de ejemplo sobre cómo generar valor tras la explotación y ayude a cambiar la percepción que se tiene de la minería”, concluye González Philippon.

“LOS VECINOS HEMOS PAGADO UN PRECIO MUY ALTO”

La mina de Meirama se tragó hace casi 40 años un fructífero y hermoso valle del que vivían muchas familias agricultoras. Quienes aún conservan aquella estampa en la memoria observan con nostalgia el lago y los bosques que Fenosa muestra con orgullo tras invertir en el proyecto 60 millones de euros.

“Es más bonito que el agujero que había, pero solo impresiona a quien no conoció el valle de As Encrobas”, apunta María Pardo, que vivió en 1977, siendo una niña, las escaramuzas entre la Guardia Civil y los habitantes de la aldea, en su mayoría mujeres y ancianos, que, en virtud de un decreto firmado por Franco mientras veraneaba en el pazo de Meirás, fueron desalojados a la fuerza de sus casas y tierras para que la empresa pudiera explotar el abundante lignito del subsuelo.

“Debajo del valle había mucha riqueza, pero arriba también”, prosigue Pardo, miembro del movimiento vecinal. “Los que vivimos aquí hemos pagado un precio muy alto durante estos 30 años de explotación. Éramos un montón y ahora quedamos cuatro. Contaminación, ruido, pistas deshechas por las que no podía circular el autobús escolar…” Los residentes del entorno del antiguo yacimiento de carbón reclaman que el área rehabilitada se abra cuanto antes para el disfrute público.

Enlace original: http://politica.elpais.com/politica/2016/11/16/actualidad/1479300413_948776.html?id_externo_rsoc=whatsapp

El agua salubre y fácilmente accesible: Un aspecto clave para la salud pública

  • En 2015, el 91% de la población mundial tenía acceso a una fuente mejorada de abastecimiento de agua potable, en comparación con el 76% en 1990.
  • Desde 1990, 2600 millones de personas han obtenido acceso a fuentes mejoradas de agua de bebida.
  • En la actualidad, 4200 millones de personas tienen agua corriente; 2400 millones obtienen agua de otras fuentes mejoradas de abastecimiento, como grifos públicos, pozos protegidos y perforaciones.
  • 663 millones de personas se abastecen de fuentes no mejoradas; de ellas, 159 millones dependen de aguas superficiales.
  • En todo el mundo, al menos 1800 millones de personas se abastecen de una fuente de agua potable que está contaminada por heces.
  • El agua contaminada puede transmitir enfermedades como la diarrea, el cólera, la disentería, la fiebre tifoidea y la poliomielitis. Se calcula que la contaminación del agua potable provoca más de 502 000 muertes por diarrea al año.
  • De aquí a 2025, la mitad de la población mundial vivirá en zonas con escasez de agua.
  • En los países de ingresos bajos y medios, el 38% de los centros sanitarios carecen de fuentes de agua, el 19% de saneamiento mejorado, y el 35% de agua y jabón para lavarse las manos.

El agua salubre y fácilmente accesible es importante para la salud pública, ya sea que se utilice para beber, para uso doméstico, para producir alimentos o para fines recreativos. La mejora del abastecimiento de agua, del saneamiento y de la gestión de los recursos hídricos puede impulsar el crecimiento económico de los países y contribuir en gran medida a la reducción de la pobreza.

En 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el derecho humano al abastecimiento de agua y al saneamiento. Todas las personas tienen derecho a disponer de forma continuada de agua suficiente, salubre, físicamente accesible, asequible y de una calidad aceptable, para uso personal y doméstico.

Acceso al agua

El Objetivo de Desarrollo del Milenio relativo al agua potable (ODM 7) se cumplió a nivel mundial en 2010. Consistía en reducir a la mitad la proporción de la población mundial sin acceso sostenible al agua potable. Los 48 países menos desarrollados no han alcanzado la meta, aunque se han hecho progresos sustanciales y el 42% de la población de esos países ha logrado acceder a fuentes mejoradas de agua de bebida desde 1990.

Persisten acusadas desigualdades geográficas, socioculturales y económicas, no solo entre las zonas rurales y urbanas, sino también en el seno de las ciudades, donde las personas que viven en asentamientos informales, ilegales o de bajos ingresos tienen por lo general un menor acceso a fuentes mejoradas de abastecimiento de agua potable que otros residentes.

Agua y salud

En 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el derecho humano al abastecimiento de agua y al saneamiento

El agua contaminada y el saneamiento deficiente están relacionados con la transmisión de enfermedades como el cólera, otras diarreas, la disentería, la hepatitis A, la fiebre tifoidea y la poliomielitis. Los servicios de agua y saneamiento inexistentes, insuficientes o gestionados de forma inapropiada exponen a la población a riesgos prevenibles para su salud. Esto es especialmente cierto en el caso de los centros sanitarios en los que tanto los pacientes como los profesionales quedan expuestos a mayores riesgos de infección y enfermedad cuando no existen servicios de suministro de agua, saneamiento e higiene. A nivel mundial, el 15% de los pacientes contraen infecciones durante la hospitalización, proporción que es mucho mayor en los países de ingresos bajos.

La gestión inadecuada de las aguas residuales urbanas, industriales y agrícolas conlleva que el agua que beben cientos de millones de personas se vea peligrosamente contaminada o polucionada químicamente.

Se calcula que unas 842 000 personas mueren cada año de diarrea como consecuencia de la insalubridad del agua, de un saneamiento insuficiente o de una mala higiene de las manos. Sin embargo, la diarrea es ampliamente prevenible y la muerte de unos 361 000 niños menores de cinco años al año se podría prevenir si se abordaran estos factores de riesgo. En los lugares donde el agua no es fácilmente accesible, las personas pueden considerar que lavarse las manos no es una prioridad, lo que aumenta la probabilidad de propagación de la diarrea y otras enfermedades.

La diarrea es la enfermedad más conocida que guarda relación con el consumo de alimentos o agua contaminados. Sin embargo, hay también otros peligros. Casi 240 millones de personas se ven afectadas por esquistosomiasis, una enfermedad grave y crónica provocada por lombrices parasitarias contraídas por exposición a agua infestada.

Se calcula que unas 842 000 personas mueren cada año de diarrea como consecuencia de la insalubridad del agua, de un saneamiento insuficiente o de una mala higiene de las manos

En muchas partes del mundo, los insectos que viven o se crían en el agua son portadores y transmisores de enfermedades como el dengue. Algunos de estos insectos, denominados vectores, crecen en el agua limpia, y los contenedores domésticos de agua de bebida pueden servir como lugares de cría. Tan solo con cubrir los contenedores de agua es posible reducir la cría de vectores, con el beneficio añadido de reducir la contaminación fecal del agua en el ámbito doméstico.

Consecuencias económicas y sociales

Cuando el agua procede de fuentes de abastecimiento mejoradas y más accesibles, las personas gastan menos tiempo y esfuerzos en recogerla físicamente, lo que significa que pueden ser productivos en otras esferas. También puede redundar en una mayor seguridad personal, ya que reduce la necesidad de hacer viajes largos o peligrosos para recoger agua. La mejora de las fuentes de abastecimiento de agua también conlleva la reducción del gasto sanitario, ya que las personas tienen menos probabilidades de enfermar y de incurrir en gastos médicos y están en mejores condiciones de permanecer económicamente productivas.

Dado que los niños corren especial riesgo de contraer enfermedades relacionadas con el agua, el acceso a fuentes mejoradas de abastecimiento de agua puede tener como resultado un ahorro del tiempo que pasan recogiendo agua y una mejora de su salud y, por tanto, un mayor índice de asistencia a la escuela, con las consecuencias a largo plazo para sus vidas que ello conlleva.

Recursos hídricos

El ODM relativo al agua se mide mediante el indicador indirecto del uso de fuentes «mejoradas» o «no mejoradas» de abastecimiento de agua potable. Sin embargo, las «fuentes mejoradas» no son necesariamente seguras. Al menos 1800 millones de personas utilizan fuentes de abastecimiento de agua para beber que están contaminadas con materias fecales. Una proporción considerable del agua corriente está contaminada, especialmente cuando el abastecimiento es intermitente o el tratamiento es inadecuado. Incluso cuando la fuente de abastecimiento es buena, el agua puede contaminarse durante el transporte o almacenaje, en particular en entornos en los que el saneamiento no es adecuado.

Desafíos

Incluso cuando la fuente de abastecimiento es buena, el agua puede contaminarse durante el transporte o almacenaje, en particular en entornos en los que el saneamiento no es adecuado

El cambio climático, el aumento de la escasez de agua, el crecimiento de la población, los cambios demográficos y la urbanización ya suponen desafíos para los sistemas de abastecimiento de agua. De aquí a 2025, la mitad de la población mundial vivirá en zonas con escasez de agua. La reutilización de las aguas residuales para recuperar agua, nutrientes o energía se está convirtiendo en una estrategia importante. Los países están utilizando cada vez más las aguas residuales para regar: en los países en desarrollo, esto representa el 7% de las tierras de regadío. Si bien esta práctica plantea riesgos para la salud, la gestión segura de las aguas residuales puede aportar múltiples, como el aumento de la producción de alimentos.

Las fuentes de abastecimiento de agua potable y de riego seguirán evolucionando, con una presencia cada vez mayor de las aguas subterráneas y de fuentes alternativas, como las aguas residuales. El cambio climático conllevará mayores fluctuaciones en la cantidad de agua de lluvia recogida. La gestión de todos los recursos hídricos tendrá que mejorarse para garantizar el abastecimiento y la calidad.

Respuesta de la OMS

Como autoridad internacional en materia de salud pública y calidad del agua, la OMS encabeza los esfuerzos mundiales por prevenir la transmisión de enfermedades por el agua y asesora a los gobiernos acerca del desarrollo de metas y normativas relacionadas con la salud.

De aquí a 2025, la mitad de la población mundial vivirá en zonas con escasez de agua

La OMS elabora una serie de guías sobre la calidad del agua, en particular sobre el agua potable, el uso seguro de las aguas residuales y la salubridad de las áreas acuáticas recreativas. En las Guías para la calidad del agua potable se aborda la gestión de los riesgos, y desde 2004 se incluye la promoción de planes de salubridad del agua para identificar y prevenir riesgos antes de que el agua se contamine. En 2015 la OMS introdujo el concepto de Plan de Seguridad del Saneamiento para respaldar la aplicación de las directrices sobre las aguas residuales. La OMS está promoviendo prácticas eficaces de evaluación y gestión de riesgos entre todos los grupos, incluidos los proveedores de agua potable, las empresas de tratamiento de aguas residuales, los agricultores, las comunidades y los particulares.

Desde 2014, la OMS ha estado probando productos de tratamiento del agua doméstica de acuerdo con los criterios sanitarios de desempeño establecidos en el Plan Internacional OMS de Evaluación de las Tecnologías de Tratamiento del Agua Doméstica. El objetivo del plan consiste en garantizar que los productos distribuidos protejan a los usuarios de patógenos causantes de enfermedades diarreicas y en reforzar los mecanismos normativos, de reglamentación y de monitoreo en el ámbito nacional con el fin de respaldar la focalización apropiada de esos productos y su uso sistemático y correcto.

La OMS colabora estrechamente con el UNICEF en una serie de áreas relacionadas con el agua y la salud. Por ejemplo, el plan de acción mundial integrado para acabar con las muertes infantiles prevenibles por neumonía y diarrea para 2025 establece varias metas preventivas y terapéuticas, entre las que destaca la consecución, para 2030, del acceso universal a agua de bebida en los centros sanitarios y los hogares. Los medios de aplicación en los centros sanitarios abarcan varias áreas sanitarias, como la cobertura sanitaria universal de calidad, y ambos organismos han establecido un plan de trabajo para lograr progresivamente el acceso universal en el ámbito de los centros sanitarios y en las esferas nacional y mundial.

Fantástico invento genera 100 litros de agua al día. Adiós a la escasez de agua

Los Arquitectos italianos Arturo Vittori y Andreas Vogler de estudio de Arquitectura y Visión desarrollaron una torre de agua increíble hecha con materiales naturales. El proyecto fue presentado por primera vez en la Bienal de Arquitectura de Venecia en 2012, y está dirigido a las poblaciones rurales de desarrollo, donde la infraestructura que facilita el acceso al agua potable es casi imposible.
El proyecto titulado Warka water fue diseñado para recoger la humedad del aire a través de la condensación y depositar así el agua a un recipiente. Consiste en una torre de 10 metros, lo que puede generar unos 100 litros de agua/día. Su estructura se basa principalmente en el bambú y el revestimiento de plástico reciclado.
La estructura consta de cinco módulos que se pueden instalar de abajo hacia arriba por algunas personas, sin necesidad de andamios y pesa sólo 60 kg.
Un invento fantástico y sencillo que ya está siendo utilizado inicialmente en Etiopía, es de esperar que se extienda al resto del mundo.