¿Cuál es el impacto de los residuos de medicamentos en la vida acuática de los ríos?

Investigadores de la Universidad de Florida (Estados Unidos) han analizado el impacto real que tienen los residuos de medicamentos para la vida acuática y han visto que algunos contaminantes químicos alteran los procesos metabólicos de las comunidades microbianas de los ríos. Asimismo, también han visto que algunos métodos de vigilancia utilizados podrían pasar por alto un número importante de estos compuestos.

El trabajo, cuyos resultados publica este miércoles la revista ‘Science Advances’, ha sido dirigido por el investigador español Ismael Rodea, becado por la Fundación Ramón Areces, y arroja luz sobre cómo mezclas a muy bajas dosis de contaminantes farmacéuticos están afectando a las comunidades microbianas de agua dulce.

Cuando los productos farmacéuticos y de higiene personal (en conjunto conocidos como PPCP) son eliminados por el cuerpo encuentran su camino hacia ríos y mares, donde se mezclan en concentraciones bajas. A pesar de su ubicuidad, los efectos de estos residuos de productos farmacéuticos sobre el medio ambiente no se conocen bien, en parte debido a la falta de enfoques experimentales para identificar los efectos de estos contaminantes en condiciones realistas.

Mezclas a muy bajas dosis de contaminantes farmacéuticos están afectando a las comunidades microbianas de agua dulce

Para hacer frente a las limitaciones actuales en la identificación de los efectos ocultos sobre la vida acuática de las mezclas en dosis bajas de PPCPs, Rodea y su equipo desarrollaron una nueva herramienta que acopla dos tecnologías existentes: el análisis de sensibilidad global y el análisis biológico cuantitativo de alto rendimiento (GSA-QHTS, por sus siglas en inglés).

Para probar su método, los autores seleccionaron un conjunto de PPCPs que incluye contaminantes farmacéuticos que se encuentran habitualmente en las aguas dulces españolas, tales como antibióticos, estimulantes como la cafeína, analgésicos, medicamentos psiquiátricos.

Los autores utilizaron GSA-QHTS para entender los efectos directos y las interacciones de las diversas combinaciones de estos productos químicos sobre una población de cianobacterias de agua dulce expuesta a una gran variedad de mezclas de dichos PPCPs, a diferentes a dosis ambientales realistas en un ecosistema de agua dulce creado en el laboratorio.

Las cianobacterias fueron diseñadas para producir bioluminiscencia, de forma que los cambios en la señal de bioluminiscencia se utilizaron para medir la cantidad de toxicidad metabólica en la bacteria.

Depende de la dosis de exposición

Los investigadores encontraron que, mientras que las bacterias expuestas a bajas dosis de los diferentes PPCPs individualmente no presentaban evidencias de verse afectadas negativamente, las bacterias expuestas a mezclas de 16 PPCPs producían menos bioluminiscencia, indicativo clave de presencia de toxicidad metabólica.

El método permitió además identificar un grupo específico de unos 8 PPCPs, entre los que había antibióticos, medicamentos para la hipertensión y algunos medicamentos psiquiátricos, que alteraban los procesos metabólicos de las comunidades microbianas y aumentaban síntomas comunes de estrés.

Estos efectos identificados gracias al nuevo método no fueron predichos por los modelos conceptuales actuales, y pasan desapercibidos para la regulación ambiental. Los resultados confirman que las mezclas a muy bajas dosis de contaminantes farmacéuticos pueden producir efectos deletéreos en los sistemas acuáticos.

La tecnología GSA-QHTS demostrada en el artículo abre una ventana para la detección de efectos de la baja dosis de PPCP en otros organismos y los ecosistemas de agua dulce, según los autores, al tiempo que también ofrece oportunidades interesantes a otras áreas de conocimiento como la medicina, la farmacología o la biología celular.

Noticia extraída de: http://www.iagua.es/noticias/ep/16/09/07/cual-es-impacto-residuos-medicamentos-vida-acuatica-rios

“El río que se robaron”, el documental sobre los indígenas colombianos que mueren de sed

Nos quitaron el agua y prácticamente nos está matando la sed“. Con esa contundente frase ha decidido abrir el teaser de su documental el periodista colombiano Gonzalo Guillén, quien en un intento de destapar la corrupción y criminalidad de la región de La Guajira, se ha encontrado con una triste realidad a la que ha puesto por título ‘El río que se robaron.

Imágenes y testimonios que andan entre el miedo y la crudeza componen su trabajo de casi tres años que grabó con su cámara para denunciar la situación de una zona que ha acabado con la vida de, al menos, 5.000 niños víctimas de la desnutrición.

Así lo reporta la Asociación de Autoridades Tradicionales Indígenas Wayúu Shipia, que apunta que 4.000 de esas muertes infantiles en el departamento se han dado en los últimos cinco años. Esta crisis humanitaria se desató desde la desaparición del río Ranchería, un hecho desastroso al tratarse de uno de los territorios más áridos del país.

A pesar de la construcción de la represa de El Cercado –una obra que tiene el propósito de suministrar agua a las comunidades– ésta no cumple su función para el territorio habitado por la comunidad Wayúu, según indica el portal ‘Contagio Radio’.

Esta crisis humanitaria se desató desde la desaparición del río Ranchería, un hecho desastroso al tratarse de uno de los territorios más áridos del país

De esta forma, la investigación de Guillén junto con las diferentes aportaciones de expertos en la materia, respaldan el contenido del documental que ha sido utilizado como prueba judicial ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) realizada el pasado año.

Como solución, la entidad concedió medidas cautelares en favor de los wayúu, exigiendo al Estado unaprotección de la integridad física y moral de estas comunidades, a la vez que garantiza el acceso al agua y la alimentación. Se han visto pocos resultados de dichas peticiones.

El periodista y director de la cinta se encuentra presentando el documental –que subtitula ‘Exterminio de la nación Wayúu’– en diferentes centros universitarios y también puede verse en streaming en el portal ‘Indyon.tv’, ya que ningún canal público ha aceptado su emisión.

Su estreno forma parte del ciclo que acompaña ‘Devuelvan el río’, un movimiento ciudadano que exige al Gobierno colombiano la implementación de las prometidas medidas para frenar este exorbitante número de decesos, ya que el río represado lo han privatizado los grandes ganaderos terratenientes y se utiliza para las actividades mineras.

Cada mes, se abona un total de 750 millones de dólares por su conservación (2.150.250.145.000 pesos colombianos, aproximadamente), una cifra que no concuerda con la realidad de muerte constante por algo tan básico como es el agua.

Noticia extraída de: http://www.iagua.es/noticias/colombia/ep/16/09/07/rio-que-se-robaron-documental-indigenas-colombianos-que-mueren-sed

La cloaca del Guadalhorce

Caballos pastando sobre el verdor que crece entre los juncos, una garza real oteando el paraje, unos patos aleteando para levantar el vuelo junto a los eucaliptos, tortugas asomando su cabeza mientras avanzan entre las húmedas rocas,… El tramo intermedio del río Guadalhorce, el que discurre por la comarca a la que baña, tiene todos los ingredientes imaginables para ser catalogado como un enclave idílico.

Basta con elevar la vista desde el puente metálico de la Estación de Cártama, donde precisamente hay un área recreativa para que las familias puedan disfrutar del entorno, para quedar prendado de una estampa espectacular. La pena es que toda la escena se resquebraja en el momento en el que uno pone pie en la ribera y camina río abajo. La primera bofetada la da el hedor que impregna el ambiente. La segunda, comprobar que la explicación a ese mal olor está en el cauce. El caudal baja escaso, como es habitual en esta época del año, pero lo que no resulta tan normal (aunque también es frecuente en esta zona) es que el agua fluya por una orilla de un color azulado y marrón por la otra. Dos tonalidades y ninguna propia de un río.

A lo largo de sus 166 kilómetros desde su nacimiento en Villanueva del Trabuco, es en este punto donde el Guadalhorce aflora sus vergüenzas. O más bien, las de unas administraciones públicas que consienten que el río más importante de la provincia sea el sumidero donde van a parar las aguas residuales de cien mil personas (unos 17.000 metros cúbicos diarios). Y de ahí, directamente al mar, por mucho que se vayan diluyendo cuando aumenta el caudal y que las represas que jalonan el cauce ejerzan de filtro. Además, la carga contaminante también llega a los canales de riego de la comarca, como el que atraviesa Alhaurín de la Torre y que desde hace semanas ha trasladado las natas hasta el arroyo Bienquerido, en la zona de Arcos de Zapata.

Principal punto negro

A la espera de que Nerja se quite el sambenito de ser el único municipio costero de la provincia que sigue vertiendo sus aguas al mar sin filtro previo (la entrada en servicio de la depuradora que se está construyendo se prevé para mediados de 2017), el río Guadalhorce es el principal punto negro en materia de saneamiento.

Y lo es porque las actuaciones pendientes desde hace más de una década siguen sin ver la luz: la depuradora del Bajo Guadalhorce, que daría servicio a Coín, Álora y Pizarra (unos 12 millones, incluyendo la planta y los 28 kilómetros de tuberías); y la de Málaga-Norte, concebida para tratar los residuos de buena parte del área metropolitana y que permitiría canalizar las aguas fecales de Cártama y Alhaurín el Grande pero que está bloqueada a raíz de que la Consejería de Medio Ambiente decidiera reducir su capacidad para abaratar su coste (de 80 a 60 millones).

Para más ‘inri’, se trata de dos proyectos incluidos en el paquete de obras declaradas de interés autonómico por el Gobierno andaluz en 2010 con el objetivo de alcanzar el vertido cero de aguas residuales. Para financiarlas, se implantó un canon de depuración que desde mayo de 2011 sale del bolsillo de todos los andaluces a través de la factura del gua. La Consejería de Hacienda no facilita datos provincializados, pero según las cifras recabadas por este periódico a través de los ayuntamientos y empresas suministradoras, sólo los hogares malagueños aportan más de un millón de euros mensuales, así que el montante recaudado en la provincia superaría los 65 millones.

El vertido cero, a cero

Pese a ello, la realidad es que el reto del vertido cero no se ha cumplido, dado que el plazo marcado por la Unión Europea expiró el pasado 1 de enero. Desde entonces, el Estado (aunque la responsabilidad se iría derivando al resto de administraciones) se expone a nuevas sanciones de la Comisión Europea, como la que desde 2011 pesa sobre España a razón de unos diez millones anuales por la falta de depuración en 38 localidades de más de 15.000 habitantes, entre las que por parte malagueña aún continúan Nerja, Alhaurín el Grande y Coín.

«Es lamentable cómo está el río. Nos estamos cargando un paraje espectacular. Con todo el dinero que los políticos se han gastado en los últimos años bien que podrían haber destinado una parte a acabar con estos vertidos, pero se ve que estas obras no lucen», se queja José Miguel Guzmán, un profesional del senderismo que ejerce de guía para este periódico después de conocer de primera mano el estado que presenta el río. «Nunca había estado por aquí porque no es fácil el acceso, pero me llamaba mucho la atención el mal olor que hay por la noche cuando cruzas el río por la autovía a la altura de Cártama, así que fui con mis perros desde el puente río abajo y lo que me encontré fue tremendo», comenta refiriéndose al caño de agua procedente de Cártama que acaba en el río, punto en el que las natas empiezan a aparecer adheridas a ambas márgenes del cauce.

Continuando el recorrido, apenas un kilómetro más abajo aparece una nueva entrada de agua, más cargada de materia orgánica y que es la que le aporta al caudal esa tonalidad marrón. Distinto color, pero igual de maloliente. «Lo único que baja es mierda. Perdón por las palabras, pero no se puede decir de otra forma».

Este ejemplo de contundencia es de Miguel Cantos, que habla con conocimiento de causa porque lleva toda la vida viviendo en Doña Ana, una barriada cartameña rodeada de fincas de cítricos y situada en plena ribera del Guadalhorce (tan cerca que se inunda cada vez que se produce una crecida cuando llueve con intensidad). «El agua siempre está así, aunque con las lluvias toda la porquería se va diluyendo. Es una pena cómo está. De pequeños nos bañábamos aquí». Ahora, a ver quién se atreve.

Noticia extraída de: http://www.diariosur.es/malaga-capital/201609/09/cloaca-guadalhorce-20160908192954.html

Los retos del agua en España y Latinoamérica, a debate en Casa América

Expertos de varios países del sector público y privado debatirán el próximo martes en Casa de América (Madrid) sobre las acciones más efectivas para mejorar la gestión del agua y la financiación de sus infraestructuras en ambos lados del Atlántico.

En los ‘II Diálogos del Agua América Latina-España. Retos para la seguridad hídrica’, que cuentan con la Agencia EFE como medio colaborador, los participantes hablarán sobre qué puede aprender Latinoamérica de España y viceversa en materia de agua y saneamiento.

Los expertos tratarán de dar respuesta a cómo es posible mejorar la gestión hídrica para llegar a ser una potencia agrícola global o cuáles son los principales retos de América Latina para ofrecer agua potable a todos sus ciudadanos.

El Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), la entidad organizadora, señala que en la segunda edición de estos diálogos se identificarán posibles sinergias y colaboraciones para desarrollar programas de asistencia técnica, capacitación, investigación y desarrollo tecnológico, y se debatirá sobre los presupuestos y requerimientos necesarios para financiar y gestionar los proyectos.

Según datos del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento de la Agencia española de Cooperación para el Desarrollo (AECID), América Latina y el Caribe es la región con mayor disponibilidad de agua per cápita de todo el mundo: cuenta con el 35 % de todas las reservas de agua dulce, sin embargo, hay 85 millones de personas que no tienen acceso a agua potable.

Otras 115 millones de personas carecen de saneamiento en esta región, que debe afrontar además graves problemas como la deforestación, los efectos del cambio climático, la mala distribución y gestión del agua.

En la apertura se prevé la participación, entre otros, de la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en funciones, Isabel García Tejerina, según el programa publicado en la web de Casa América.

Noticia extraída de: http://www.lavanguardia.com/vida/20160904/41103616477/los-retos-del-agua-en-espana-y-latinoamerica-a-debate-en-casa-america.html

Producción de cloro in situ mediante electrolisis de salmuera

Como bien es sabido, el cloro es uno de los desinfectantes más utilizados para la desinfección del agua destruyendo rápidamente las bacterias y otros microorganismos que pueda contener garantizando así su potabilidad. Para el tratamiento y desinfección del agua para consumo humano, se necesita utilizar grandes cantidades de cloro o hipoclorito como desinfectante, oxidante o como sistema de cloración. La eficacia de este producto está ampliamente comprobada sin embargo, su transporte, almacenamiento, manipulación y uso presenta una serie de inconvenientes así como un riesgo significativo de accidentes. Claro ejemplo es el cloro gas debido a su alta toxicidad obliga a establecer importantes sistemas de seguridad para prevenir intoxicaciones en caso de fugas existiendo los reglamentos y las normativas aplicables al uso de cloro son cada vez más restrictivas (normas APQ).

Debido al importante riesgo de manipulación del cloro gas y a los inconvenientes anteriormente descritos en el uso de hipoclorito sódico se está utilizando en municipios e industrias como sistema de generación de cloro in situ por electrólisis de cloruro sódico (NaCl).

La generación in situ presenta una serie de ventajas como:

  • Disponibilidad inmediata del producto. Al producirse in situ, no se precisa de un proveedor para disponer del producto.
  • Seguridad. Se elimina el transporte y la manipulación de grandes cantidades de cloro. La generación in situ es una tecnología segura, con un bajo riesgo de accidentes.
  • Mejor protección del medio ambiente. Desaparecen las consecuencias de una fuga. No se precisa un plan de emergencia para grandes escapes.
  • Coste reducido para el consumidor. Los costes de la generación de cloro por electrólisis son inferiores a la compra de hipoclorito sódico. Estos equipos suelen requerir un mantenimiento trimestral en el que se comprueba el estado de las membranas, cátodos y ánodos.
  • Solución flexible. El hipoclorito se suministra bajo demanda y siempre a la misma concentración.

Por lo general si se desea obtener cloro de elevada pureza, con un elevado rendimiento y sin la presencia de salmuera residual, en la célula de electrólisis es imprescindible separar los procesos de cada electrodo mediante una membrana catiónica. Esta membrana no deja pasar el agua pero permite el paso de cationes, como el sodio, necesario para conseguir el equilibrio iónico del agua. Con esta membrana será posible separar los productos que se forman en los electrodos y recuperarlos en forma individual. La parte de la célula donde se halla el ánodo y en la cual se genera el cloro (Cl2) se alimenta con la disolución de salmuera.

Desarrollan una técnica de ozonización para el tratamiento de aguas residuales

La Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Culiacán (JAPAC) será pionera en el país en utilizar la técnica de ozonización para la limpieza de aguas residuales, que permita reutilizar el vital líquido en la agricultura a un bajo costo y sin impacto ambiental.

Se trata del proyecto Planta de tratamiento de aguas residuales de la sindicatura de Costa Rica, con una capacidad de 100 litros por segundo, emprendido por el investigador José Guadalupe Llanes Ocaña, con apoyo del programa Fondos Mixtos (Fomix) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) 2014 y el Instituto de Apoyo a la Investigación e Innovación (Inapi) en Sinaloa.

El director general del Inapi Sinaloa, Carlos Karam Quiñones, dio a conocer que el proyecto, ya concluido, propone la eliminación de la técnica de cloración para la limpieza de las aguas residuales y la utilización de ozono (O3) en la desinfección del agua.

“Se trata de crear las condiciones para la reutilización del agua en los campos agrícolas de Sinaloa y evitar así desperdiciarla tirándola a los drenes. El proyecto se encuentra en la etapa de pruebas y puesta en marcha”, reveló.

El proyecto propone la eliminación de la técnica de cloración para la limpieza de las aguas residuales y la utilización de ozono (O3) en la desinfección del agua

Las instituciones que impulsan la investigación buscan, según señala la justificación del proyecto, que la innovación implementada en las plantas de aguas residuales pueda ser aplicada en plantas de agua potable, es decir, para consumo humano.

El investigador

El maestro José Guadalupe Llanes Ocaña es miembro del Sistema Sinaloense de Investigadores Tecnólogos (SSIT) y docente jubilado de la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), adscrito al Laboratorio de Estudio del Agua. Cuenta con maestría en fisicoquímica y ha dedicado los últimos 12 años al desarrollo y aplicaciones de ozono en agua y medio ambiente.

En 2012 recibió el Premio Estatal a la Innovación Tecnológica por Conacyt, gobierno del estado de Sinaloa y el Centro de Ciencias de Sinaloa (CCS) por el desarrollo de ingeniería de aplicaciones de ozono para la eliminación de los malos olores en los cárcamos de las aguas negras mediante esa técnica.

En marzo de 2015 recibió el Premio Nacional de la Asociación Mexicana de Directivos de la Investigación Aplicada y el Desarrollo Tecnológico (Adiat), a la Innovación Tecnológica por su trabajo Innovación tecnológica para la eliminación de plaga, sanitización y conservación del grano almacenado.

El reto de desinfectar el agua

Esta técnica no implica que los gobiernos generen recursos económicos; sin embargo, enfatizó el científico, la posibilidad de reutilizar el agua es invaluable.

Todo gira alrededor del reto del ser humano para reutilizar el agua. Este es el centro de la problemática del agua a nivel mundial. El reto es el reúso del agua. Este proyecto se constituye en el primer proyecto en todo México, cuyo objetivo es el reúso del agua en riego agrícola. Implica además una satisfacción personal, de buscar cómo contribuir al planeta mediante lo que sé hacer”, comentó.

El científico señaló que se ha comprobado que con la desinfección del agua a base de cloro (Cl) se genera mayor contaminación.

Afecta a cualquier persona que tenga contacto con aguas residuales sin un tratamiento apropiado. Cualquier agua que se desinfecte con cloro, más si es agua negra, genera malos olores; resulta agua maloliente, pero además resulta dañina para la salud. La planta más grande de Culiacán, la Planta Norte, es la más grande de todo Sinaloa, es desinfectada con cloro y genera una agua maloliente, riesgosa para su reutilización en la agricultura y porque además se vierte al mar”, comentó.

Otro de los riesgos del agua clorada, añadió, es que provoca el deterioro de los suelos. “Al regar la tierra, esta se hace ceniza y es debido al cloro. Regar un cultivo con esa agua no solo puede dañar las plantas sino que además puede deteriorar los suelos. Si esta agua se mezcla con una granja acuícola, donde está el criadero de camarón, hay más riesgos. El agua con cloro se puede mezclar y generar un producto contaminante. Históricamente el cloro es lo que se ha usado, pero el ozono lo está reemplazando por sus múltiples bondades”, indicó.

Desinfectante amigable

El ozono es el desinfectante natural más eficiente y limpio, argumentó el científico. Uno de los elementos que determinaron la investigación, y el apoyo de Conacyt e Inapi, es el hecho que Sinaloa sea estado líder en producción agrícola. Se trata del primer productor en maíz y frijol. Su campo es altamente tecnificado para la producción de hortalizas de exportación y utiliza poco más de 90 por ciento del agua existente en la entidad para la agricultura.

Tratar el agua con ozono, indicó Llanes Ocaña, genera más nutrientes, nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K) y oxígeno disuelto (OD), y resulta ideal para riego agrícola.

Con el método de cloración, señaló Llanes Ocaña, el agua contiene esos nutrientes, aunque mezclado con compuestos contaminantes formados por el cloro: cloraminas.

“Pueden formar órganos clorados y trihalometanos, son elementos derivados de reacciones del cloro con los compuestos de las aguas negras. Principalmente los trihalometanos se ha estudiado que son muy dañinos para la salud, es decir, sí encontraremos esos nutrientes, pero con la mezcla de todos estos elementos dañinos para la salud que implican riesgos también de contaminación de los cultivos, las bahías y los esteros”, enfatizó.

El ozono es el desinfectante natural más eficiente y limpio

Ozono: inestable y práctico

El ozono es un gas altamente oxidante. Se caracteriza por oxidar la materia orgánica y se descompone rápidamente en oxígeno. Al salir, el ozono sobrante lo hace como oxígeno, beneficiando la salud y el medio ambiente.

“El ozono es una molécula inestable, no se puede almacenar; se produce y se aplica. Se produce por medio de una descarga eléctrica en un equipo que es alimentado con aire concentrado. La instalación, implementada a nivel industrial, se encuentra en la planta de la sindicatura de Costa Rica, en Culiacán”.

La técnica consiste en concentrar el oxígeno y aplicar una descarga eléctrica. El ozono producido se aplica en el fondo del agua de la planta tratadora para el contacto de las burbujas de gas con el líquido a tratar.

“El ozono lo aplicamos por medio de unos difusores en el fondo del líquido para que se transfiera de mejor manera”, explicó. El equipo para la ozonificación fue adquirido enEstados Unidos. Es integrado por concentradores de oxígeno, generadores de ozono, así como mecanismos de control y aplicación; todo adaptado al clima y agua de Culiacán.Tienen la capacidad para la desinfección de 100 litros de líquido por segundo.

“Es un desarrollo que permite optimizar los consumos eléctricos, incrementa la eficiencia de transferencia del ozono al agua, esto es nuestra aportación, reduce costos porque ya no hay consumibles más que la electricidad. De otra manera se tiene un frasco de cloro, echando y echando. Un consumible permanente se está haciendo a un lado. Esa es la parte tangible, la reducción de los costos”, dijo.

Otros beneficios

Al comparar el consumo de electricidad con el uso de cloro, desde el punto de vista ecológico, los beneficios son superiores con la técnica de ozonización, indicó Llanes Ocaña.

El cloro tiene el segundo lugar en accidentes a nivel mundial. Es muy peligroso, desde el traslado: la pipa debe ser especial, cumplir múltiples reglas y normas. El almacén debe tener un sinnúmero de reglas y el operador debe cumplir también con muchos requisitos, sobre todo cuando es gas, porque puede ser aplicado en pastilla, líquido o en gas. El reto es evitar accidentes por el uso del cloro, desde el traslado, almacenamiento y aplicación, en especial en zonas urbanas”, defendió.

En cambio, dijo, con la técnica de ozonización solo es necesario presionar un botón para comenzar a trabajar. “Esa es otra gran ventaja del ozono sobre el cloro”, expresó.

Al comparar el consumo de electricidad con el uso de cloro, desde el punto de vista ecológico, los beneficios son superiores con la técnica de ozonización

La técnica de ozonización se aplica en Francia,España, Estados Unidos, Canadá; en México, Sinaloa será una entidad pionera.

“El proyecto se pretende sea elevado a nivel nacional. Esta es una tecnología propia, desarrollada durante años, escalada a nivel internacional y aplicada a nivel industrial, lo que no es fácil. Conacyt quiso verlo. Con esto se crearon las condiciones suficientes para replicarlo a nivel industrial. Los resultados son contundentes”, dijo.

La planta de la sindicatura de Costa Rica

La planta tratadora de aguas residuales de la sindicatura de Costa Rica fue seleccionada por el científico debido a su capacidad, 100 mil litros por segundo; además, debido a que se encuentra enclavada en campos agrícolas. El agua ozonizada que surge de esa planta se puede reutilizar en los canales de riego.

“El dren es el canal más contaminado, ahí se tira todo tipo de basura, desperdicio: agroquímicos, animales muertos; al tirar el agua de una planta, lo que se hace es una mezcla completa de agua con miles de contaminantes; el agua corre a las bahías y esteros. Eso pasa actualmente con las descargas. Este proyecto viene a dar un giro de 180 grados. Resulta además más económico tratar y desinfectar el agua con ozono que con cloro; se tiene un agua que puede regar los cultivos”, dijo.

Conacyt, añadió, impulsó este proyecto a nivel planta. La condición es la información suficiente para replicar el proyecto y escalarlo a un nivel mayor, es decir, a todas las plantas tratadoras de aguas residuales y potables.

Noticia extraída de: http://www.iagua.es/noticias/costa-rica-mexico/conacyt/16/08/31/desarrollan-tecnica-ozonizacion-tratamiento-aguas?utm_source=Suscriptores+iagua&utm_campaign=9c8044006a-Semanal_03092016&utm_medium=email&utm_term=0_8ff5bc1576-9c8044006a-304810185

Sin agua, no hay vida

Contaminantes emergentes: Enemigos ocultos en casa

El objetivo del saneamiento en las ciudades es simple: devolver el agua al medio tal y como la tomamos sin tener que pensar en ello. Es tan sencillo y estamos tan acostumbrados, que muchas veces nos olvidamos de que la infraestructura que hace posible hacer desaparecer el agua sucia es compleja y costosa.

Estas preciadas instalaciones, sin las que no podríamos vivir tal como lo hacemos, se están volviendo impotentes para eliminar un buen número de nuevos contaminantes que están en nuestras vidas y que muchas veces, inconscientemente, vertemos al agua. Son loscontaminantes emergentes, uno de los más preocupantes problemas que afectan al agua y, en consecuencia, a todo el planeta.

Un contaminante emergente es un contaminante previo a lalegislación

Damià Barceló, director del Instituto Catalán de Investigación del Agua, y uno de los científicos que más de cerca siguen la contaminación del agua en España, los define escueta y claramente: “Un contaminante emergente es un contaminante previo a la legislación”. Es decir, es un contaminante cuya presencia o efectos nocivos han sido detectados recientemente y sobre el que las Administraciones aún no han dictaminado medidas restrictivas. ¿Por qué? Sencillamenteporque los científicos aún no han determinado con exactitud su grado de nocividad para el medio ambiente y las personas, y porque todavía no se han definido con claridad las tecnologías y, sobre todo, los presupuestos necesarios para que los sistemas de depuración puedan eliminarlos con garantías. Los contaminantes emergentes son pues los que más están centrando la acción de la ciencia del agua, y los que más noticias van a generar.

Cómo y con qué contaminamos

Nos convertimos en contaminadores activos cuando por ignorancia lanzamos al inodoro fármacos caducados (se calcula que en Madrid, por ejemplo, se vierten 4,7 kg diarios de medicamentos), toallitas húmedas, pequeños envoltorios plásticos, preservativos, palitos para las orejas y un largo etcétera de productos que perjudican notablemente el funcionamiento de las depuradoras y para los que no existe todavía una tecnología útil para su eliminación masiva. Este tipo de contaminación activa es evitable al 100 %, basta con no hacerla: devolver los fármacos caducados a las farmacias, usar las bolsas de reciclaje para los residuos sólidos, o simplemente recordar que el inodoro no es el cubo de la basura.

Sin embargo, en general, a los ciudadanos no se nos puede considerar generadores de contaminantes emergentes, más bien somos transportadores de los mismos. Y esta contaminación es prácticamente imposible de evitar: es inherente a nuestro nivel y estilo de vida, pues los contaminantes se encuentran en los productos que consumimos.

Para hacernos una idea de cómo convivimos íntimamente con estas sustancias sigamos un día en la vida de una familia promedio de una ciudad. Podemos empezar con los restos de medicamentos que nuestro organismo no ha asimilado y que excretamos por la orina. He aquí algunos de los habituales detectados en el agua de nuestros ríos y mares, y los efectos que sabemos están causando en el medioambiente:

  • Antiinflamatorios y analgésicos, como el ibuprofeno y el diclofenaco que los últimos años han experimentado un espectacular incremento. Están afectando la salud de muchas especies de peces y algas.
  • Medicamentos antidepresivos, otras sustancias en auge, como el diazepán. Se ha comprobado que afectan al desarrollo de algunos anfibios, como las ranas.
  • Residuos de los anticonceptivos como los estrógenos (hormona sexual femenina) son también abundantes. Se está estudiando su efecto de feminización de los peces.
  • Los antibióticos como la amoxicilina y el sulfametoxazol. Pueden provocar reacciones alérgicas y otras disfunciones.
  • Reguladores del colesterol, como el bezafibrato, que son fármacos frecuentes en la población mayor de 40 años. Afectan al metabolismo de los peces.

Los contaminantes emergentes son los que más están centrando la acción de la ciencia del agua

¿Cuántas familias hay en nuestras ciudades que no envíen por lo menos una vez al mes al inodoro alguno de estos compuestos? Pocas, a tenor de los datos de consumo farmacéutico de que disponemos.

Pero la lista sigue más allá de la medicación. Nuestra higiene personal matutina vierte al desagüe un buen número de contaminantes. Por ejemplo, lavarse los dientes y enjuagarse con un colutorio también carga el agua residual de sustancias nocivas, como el triclosán.

En las cremas cosméticas y en las de protección solar se suele utilizar el dióxido de titanio como blanqueante, que también está presente en los dentífricos que prometen sonrisas deslumbrantes. En este caso nos encontramos con nanopartículas que son materiales que tienen de 1 a 100 nanómetros de tamaño (1 nanómetros es una millonésima parte de un milímetro) que han configurado un nuevo tipo de contaminante emergente de cuyos efectos nocivos aún sabemos poco.

Pero no sólo es el cuarto de baño el principal foco de contaminación doméstica. Por toda la casa tenemos los perfluorados que recubren muchas sartenes, tejidos, alfombras y recipientes alimentarios y que estamos casi constantemente lanzando al agua.

Al hacer la colada, además de los detergentes y suavizantes que muchas veces cargamos de más, se nos cuela otro nanomaterial del que muy pocos conocemos su existencia: las partículas de plata presentes en algunas prendas como los calcetines para evitar su mal olor. La plata iónica destruye las bacterias, hongos, virus y protozoos, es un antimicrobiano ancestral, pero ahora ha aparecido en concentraciones alarmantes en el agua proveniente del lavado de la ropa.

A través de la microscopía se puede llevar a cabo la evaluación de la calidad del agua así como el control de los procesos de tratamiento.© ICRA 

Por el momento no los depuramos. Tenemos que concienciarnos y restringirlos

Estos contaminantes no sólo afectan al medioambiente, son nocivos para nuestra salud y es muy preocupante que estén en el agua. Para acabar con ellos en las depuradoras todavía no tenemos las tecnologías adecuadas.

Como bien comenta Barceló “una depuradora que eliminase completamente los contaminantes sería mucho más cara. Tendría que tener terciarios, nanofiltradores, sistemas todos ellos mucho más complejos”. Y aquí nos topamos con un problema de gobernanza: como los contaminantes emergentes no están legislados, las Administraciones no afrontan el elevado coste que requiere la adaptación de las depuradoras, que finalmente acabaría revirtiendo en el recibo del agua, una medida impopular pero que parece inevitable si queremos que ésta tenga la mejor calidad posible.

Estos contaminantes no sólo afectan al medioambiente, son nocivos para nuestra salud y es preocupante que estén en el agua

Barceló señala la importante labor que la ciencia juega aquí para detectar nuevos contaminantes del agua y estudiar sus efectos nocivos: “Por el momento lo que hacemos los científicos es investigar. Hay miles de contaminantes emergentes. Se hacen rastreos de determinados grupos de contaminantes en función de lo que se quiere estudiar o evaluar en determinado caso. Es un tema muy abierto y complejo que requiere de unos laboratorios costosos, pues tenemos que utilizar técnicas que son caras, como la espectrometría de masas, equipos que cuestan entre 200 y 300 mil euros”.

Como ciudadanos, con los contaminantes emergentes domésticos entramos en una paradoja muy similar a otras que se dan en el complejo mundo del medio ambiente: cuanto más limpiamos en nuestras casas, en nuestras ciudades, más consumimos y más residuos lanzamos fuera; cuanto más limpios e higiénicos somos en nuestra vida personal, más productos nocivos dispersamos en la naturaleza; cuanto más nos medicamos, más potencialmente podemos afectar la de otros seres vivos de los que depende nuestro equilibrio ecológico.

La investigación sobre la calidad del agua implica una atención constante. Es imprescindible para la sostenibilidad de nuestro desarrollo socioeconómico. © ICRA

La cuestión es complicada, no podemos hacer marcha atrás en muchos hábitos de consumo, algunos imprescindibles para una vida de calidad, pero tenemos que concienciarnos y responsabilizarnos de cuidar en nuestra medida el preciado saneamiento que nos permite vivir como lo hacemos. Tomemos las dosis justas de medicamentos, no nos automediquemos (cosa que por otra parte es un peligro para la salud,) y usemos las dosis justas de cremas, jabones, dentífricos y un largo etcétera de productos de los que muchas veces abusamos. Es bueno recordar que casi 2.500 millones de personas en el mundo no disponen de saneamiento adecuado, este servicio calificado por las Naciones Unidas como un derecho humano. Los que lo tenemos ¡cuidémoslo!

Noticia extraída de: http://www.iagua.es/noticias/fundacion-we-are-water/16/08/05/contaminantes-emergentes-enemigos-ocultos-casa