¿Plumas de pollo para limpiar el agua de metales pesados?

A partir de la queratina que contienen las plumas de los pollos —una proteína que se encuentra en la pluma de las aves— la doctora Ana Laura Martínez Hernández, del Instituto Tecnológico de Querétaro en México (ITQ), encabeza una investigación en la que se obtuvo una membrana con la que es posible remover metales pesados de las aguas contaminadas.

Utilizando las vellosidades más finas de la pluma de pollo, crearon una membrana de queratina y poliuretano parecida a una esponja redonda

El objetivo de este proyecto es remediar la presencia en cuerpos líquidos de distintos materiales contaminantes que incluyen plomo, arsénico o cromo, además de compuestos orgánicos tóxicos como el fenol, un material que se utiliza principalmente en la manufactura de nylon o de resinas.

La queratina — según explicó la especialista en un comunicado de prensa— es una proteína natural que se encuentra en muchos vertebrados, nosotros la tenemos en uñas, cabello, córnea, callosidades y vello de cara y cuerpo. Además, el 95% de las plumas de aves están compuestas de esa proteína. Una de las características químicas de la queratina es la de atraer y retener (adsorber) metales.

Utilizando las vellosidades más finas de la pluma de pollo, crearon una membrana de queratina y poliuretano parecida a una esponja redonda. El propósito fue concentrar las plumas y evitar que se revolvieran en el agua.

La membrana, desarrollada en el Laboratorio de Materiales y Nanotecnología de la División de Estudios de Posgrado e Investigación del ITQ, es formada a través de una reacción química al mezclar las fibrillas de las plumas con el poliuretano (polímero sintético). Tiene apariencia de disco y mide 4.7 cm de diámetro por 4 mm de espesor.

La investigadora y académica asegura que, en México, este bioadsorbente es un material innovador, porque se está fabricando a partir de plumas de pollo, residuo de la industria agropecuaria que los científicos al cargo de este estudio obtienen sin ningún costo. Una membrana logra limpiar hasta 10 litros con una concentración de 20 partes por millón de cromo, plomo o arsénico y elaborarla cuesta menos de un dólar. El sistema de eliminación de metales lo realizan haciendo que el agua pase continuamente a través de esa membrana, en un proceso que consume alrededor de 4 horas.

En nuestro país, —informa la doctora Ana Laura Martínez— de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (en su publicación Estadísticas del Agua en México, edición 2011), se generan 6.01 km3 al año de aguas residuales no municipales, incluyendo la industria, de los cuales sólo se tratan 1.16 km3 al año. Resolver esta situación implica un gran trabajo en materia de inversión, seguimiento e investigación.

La investigación con estas membranas se encuentra en la tercera etapa de cuatro posibles. “En la última parte de este trabajo, buscaremos la transferencia de tecnología con alguna empresa interesada en desarrollar a nivel industrial las membranas de poliuretano y queratina”, concluye la doctora Ana Laura Martínez.

Noticia extraída de: http://mexico.iagua.es/noticias/mexico/14/07/17/%C2%BFplumas-de-pollo-para-limpiar-el-agua-de-metales-pesados-52177?utm_source=Suscriptores+iagua&utm_campaign=0c3c7cdd5d-&utm_medium=email&utm_term=0_8ff5bc1576-0c3c7cdd5d-304810185

Las diputaciones de Palencia y Burgos abastecerán con agua potable sus zonas rurales

El calor, las escasas lluvias caídas durante las últimas semanas y el aumento de la población en los meses de verano pueden provocar problemas de abastecimiento en el medio rural de Castilla y León. De momento, las incidencias son mínimas pero los técnicos de los servicios de Medio Ambiente y Fomento de las diputaciones provinciales no descartan que, sobre todo a lo largo de agosto, haya notificaciones por parte de algunos pueblos que, habitualmente por estas fechas, se encuentran con dificultades puntuales para cubrir la demanda de agua potable con el incremento del número de habitantes. A los problemas puntuales de Zamora y Salamanca que se vienen sucediendo desde enero, en varios municipios de las provincias de Palencia y Burgos ya han surgido las primeras demandas con la llegada del verano.

Así, ya hay algunos problemas en dos localidades palentinas por contaminación que obligan a un abastecimiento por cisternas. Ocurre en San Quirce del Río Pisuerga y Barrio de San Vicente que llevan cuatro meses con el suministro de agua de Alar del Rey por la contaminación de flúor, provocada por la falta de caudal. Cada día se surten cuatro cisternas de 3.000 litros que suman unos 12.000 litros. Fuentes de la institución provincial explican que se está a la espera de ejecutar una obra para solucionar esta incidencia. En Villada también se han registrado algunos problemas de contaminación con flúor aunque se han solucionado, parcialmente, con agua de un pozo cercano para reducir esos niveles.

A la espera de incidencias durante el mes de agosto, la Diputación de Palencia no descarta recurrir a las cisternas de agua. Pone el ejemplo de años anteriores cuando localidades como Itero Seco y Bahíllo, entre otros de la zona de Ucieza, se veían obligados a notificar incidencias en el abastecimiento. La Diputación ha aprobado a lo largo de 2014 ayudas por valor de 800.000 euros para la renovación y mejora de las redes de abastecimiento y saneamiento de 69 localidades y entidades.

Mientras, en Burgos, por ahora la única incidencia tiene lugar en Casada de Bureba, por una avería en la bomba del pozo. Esta pequeña localidad de La Bureba cuenta con 50 habitantes aunque en verano, y especialmente los fines de semana, alcanza los 200. De ahí que la Diputación suministre agua en camiones cisternas los jueves y viernes. Técnicos del servicio de Fomento explican que cada viaje va cargado con 12.000 litros y la media, en función de las necesidades, es enviar entre dos y tres camiones a la semana. «Durante la semana, hay agua suficiente con lo que mana el acuífero pero el fin de semana necesita un aporte extra», precisan.

Fuentes de la institución provincial señalan que es más que previsible que pueblos del Condado de Treviño o del entorno de Medina de Pomar demanden camiones cisterna en agosto ante la imposibilidad de garantizar el suministro. Algo habitual por estas fechas puesto que se trata de localidades que, fácilmente, multiplican hasta por diez la población habitual, con la llegada de veraneantes, principalmente del País Vasco.

Averías y contaminación

En lo que va de año, las principales incidencias están relacionadas con las averías en la red de abastecimiento y, sobre todo, por la contaminación de nitratos, arsénico y fluoruros. El caso más llamativo es el de la provincia de Zamora, ya que la Diputación ha suministrado 2,4 millones de litros de agua potable por la contaminación de nitratos, arsénico y fluoruros entre diferentes localidades. Solo en los meses de junio y julio, el abastecimiento en camiones cisterna asciende a 571.000 litros. En Salamanca, se han contabilizado 848.000 litros de agua potable desde enero, de los que la mitad corresponde a junio y julio.

En Ávila y León, normalidad

La época estival en León y Ávila se afronta con normalidad. En este último caso, la provincia apenas ha presentado problemas, salvo incidencias puntuales de contaminación en algunas localidades que obligan a suministrar agua embotellada. Los niveles altos de nitrato y arsénico registrados en los acuíferos afectan, principalmente, a la comarca de la Moraña, en el norte de la provincia.

La Diputación abulense ha entregado este mes agua mineral a los ayuntamientos de Blascosancho y Blascomillán. La institución provincial envía un camión con botellas a los consistorios con necesidades que son quienes, posteriormente, se encargan del reparto. La media es entregar 1,5 litros de agua para consumo por día y por habitante.

A lo largo del año, pueblos como Cabezas de Alambre, Bernui de Zapardiel, Constanza, San Vicente de Arévalo, Velayos, El Bohodón, Pedro Rodríguez, Bercial de Zapardiel y Villanueva de Gómez han recibido agua embotellada por contaminación.

En esta última semana, la Diputación ha registrado tres peticiones de abastecimiento por escasez de agua en Martiherrero, Navarredondilla y Riofrío. En estos casos, la institución provincial corre con el 80% del coste del camión cisterna, que transporta cubas de 5.000 o 25.000 litros, en función del número de habitantes de cada población.

En Salamanca, casos excepcionales

La provincia salmantina ha contabilizado entre los meses de junio y julio problemas de abastecimiento de agua, tanto por avería como por la potabilidad, en seis localidades que han obligado a un suministro con cisternas hasta sumar 431.000 litros. Una cifra que aumenta hasta los 848.000 litros en lo que va de año.

Los municipios afectados en junio y julio han sido Galindo y Perahuy, Paradinas de Abajo, Quejigal y Palencia de Negrilla a los que se le han entregado 4.000 litros de agua en cada caso. Todos ellos coinciden en la causa de este suministro excepcional por la contaminación, que origina que la captación del agua no sea potable. Se suma Encinas de Abajo, con 10.000 litros en ese mismo periodo, y, sobre todo, Terradillos, con 409.000 litros por avería y contaminación del agua.

En Segovia, adelantados al problema

Al igual que en León, la Diputación no tiene constancia de que haya problemas en ningún municipio de la provincia de Segovia. Fuentes de la institución señalan que solo dos municipios como Pelayos del Arroyo y Sotosalbos han registrado el último año algún problema de abastecimiento. Una situación que se solventará con la obra que se ejecutará en agosto con un importe superior a los 300.000 euros, gracias a un convenio entre la Diputación (a través de la villa de Pedraza), la Junta de Castilla y León y los ayuntamientos de las localidades afectadas.

Además, recuerdan que, conscientes de los problemas de calidad de las aguas y de abastecimiento en algunas zonas de la provincia, la Diputación puso en marcha en 2012 una línea de ayudas centradas en el ciclo hidráulico, con la que se pretendía realizar pequeñas intervenciones que solucionaran estos problemas en los pueblos con mayor dificultad para solventarlo. A lo largo de dos años, el plan invirtió 848.000 euros entre 98 actuaciones en diferentes entidades locales.

En Soria, algunas averías

La Diputación de Soria ha suministrado 248.000 litros de agua potable con camiones cisterna en lo que va de año a siete municipios (Alpanseque, la base náutica del Campamento El Calar, La Miñosa, Quintanilla de Tres Barrios, Recuerda, Torlengua y Torrevicente). El 92% del agua entregada se debió a las averías en la red de abastecimiento mientras que el resto estuvo relacionado con la escasez y la mala calidad del agua. A finales de junio, hubo una entrega de 9.000 litros en el campamento El Calar y a principios de julio, otra de 38.000 en Quintanilla de Tres Barrios.

En Valladolid, los habituales

Las localidades de la provincia de Valladolid que han requerido la visita de los camiones cisterna en junio y julio por contaminación se repiten a lo largo del año. En la semana del 30 de junio al 6 de julio, la Diputación suministró 13.000 litros a los municipios de Siete Iglesias de Trabancos (6.000 por la existencia en el depósito aljibe de nitrato), Torrecilla de la Orden (4.000, también por nitrato) y Mota del Marqués (3.000 por altos niveles de plomo).

En lo que va de año, se han distribuido 134.800 litros en la provincia, una cifra muy inferior a los 712.750 litros contabilizados por los parques del Servicio de Extinción de Incendios y Protección Civil en 2013 entre los pueblos de Castrodeza, Matapozuelos, San Román de Hornija, Siete Iglesias de Trabancos, Tordehumos, Torrecilla de la Orden y Villabrágima.

Zamora

La provincia de Zamora es, sin duda, el territorio de la Comunidad que requiere de más abastecimiento extraordinario con camiones cisterna por los problemas de falta de potabilidad del agua debido a la contaminación de nitratos, arsénico y fluoruros. En los siete primeros meses del año, la Diputación ha distribuido 2,4 millones de litros de agua entre las localidades zamoranas con mayores dificultades. Solo en los meses de junio y julio, el abastecimiento en cisternas asciende a 571.000 litros, al incluir la sequía de uno de los pueblos.

El nombre de los pueblos se repite en el listado: San Marcial, Castro de Alcañices (Fonfría), Madridanos, Molacillos, Arcenillas y Casaseca de las Chanas, que cada semana reciben la visita de un camión cargado con 11.000 litros. Durante la semana del 14 al 20 de julio se han sumado las localidades de Casaseca de Campeán (30.000 litros por una avería) y Tardobispo (90.000 litros por sequía).

Noticia extraída de: http://www.elnortedecastilla.es/castillayleon/201407/27/diputaciones-palencia-burgos-abasteceran-20140727185614.html

¿Engorda el agua con gas?

En muchos países, sobre todo del centro de Europa, la mayor parte del agua embotellada que se bebe de manera habitual es con gas. En nuestro país este tipo de agua ni siquiera representa un 10% del consumo total. El agua con gas contiene ácido carbónico disuelto, que se traduce en burbujas. Este tipo de agua se caracteriza por su sabor ligeramente amargo, y son las propiedades organolépticas tan características que esta bebida posee las que constituyen uno de los motivos principales de su consumo.

agua con gass

El agua con gas tiene otras cualidades que le da el ácido carbónico, ya que estimula la secreción de los jugos gástricos por lo que facilita las digestiones. Esto resulta muy beneficioso para quienes padecen dispepsia o digestiones pesadas. No obstante, quienes presentan problemas de aerofagia o meteorismo han de evitar consumir este tipo de agua, así como cualquier otra bebida gaseosa, ya que todas ellas empeoran estos molestos síntomas, como son los gases, el dolor gastrointestinal y la hinchazón abdominal, entre otros.

El agua, con gas o sin gas, no aporta ninguna caloría por lo que ambas pueden consumirse en caso de sobrepeso u obesidad

Se ha extendido la creencia de que el agua con gas es una bebida con calorías y, por tanto, no está indicada para personas con exceso de peso. La realidad es que el agua, con gas o sin gas, no aporta caloría alguna, por lo que cualquiera de los dos tipos de agua se puede consumir sin problema en caso de sobrepeso u obesidad. No hay que confundir el agua con gas con otras bebidas de apariencia similar, como la tónica o la gaseosa edulcorada.

Componente imprescindible en nuestro organismo

El organismo de una persona adulta está formado en un 60% por agua, por lo que el agua como bebida, sea con o sin gas, constituye un elemento indispensable para la vida. El organismo puede sobrevivir varios días sin ingerir alimentos, sin embargo, la supervivencia no es posible sin agua a los pocos días.

El agua es imprescindible para que se lleven a cabo diferentes procesos fisiológicos y para mantener la temperatura corporal, además de que actúa como medio de transporte de los nutrientes y también de los desechos que elimina por medio del sudor, la orina o las heces. Es un componente que está presente en todos los tejidos del organismo y un elemento esencial para el buen funcionamiento del aparato circulatorio.

En general, se aconseja que el consumo de agua oscile de entre seis y ocho vasos al día, que equivale a un litro y medio de líquido, teniendo en cuenta que existen diferentes situaciones en las que los requerimientos son mayores. En los meses de calor es importante que la ingesta de agua aumente para mantener una correcta hidratación, sobre todo en niños y ancianos, que son más sensibles a los golpes de calor, así como en los deportistas debido a la cantidad de líquido que pierden durante el ejercicio por medio del sudor.

Noticia extraída de: http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/alimentos_a_debate/2008/10/06/105362.php

Zamora, la provincia con más problemas de abastecimiento de agua potable

El calor, las escasas lluvias caídas durante las últimas semanas y el aumento de la población en los meses de verano pueden provocarproblemas de abastecimiento en el medio rural de Castilla y León. De momento, las incidencias son mínimas pero los técnicos de los servicios de Medio Ambiente y Fomento de las diputaciones provinciales no descartan que, sobre todo a lo largo de agosto, haya notificaciones por parte de algunos pueblos que, habitualmente por estas fechas, se encuentran con dificultades puntuales para cubrir la demanda de agua potable con el incremento del número de habitantes. A los problemas puntuales de Zamora y Salamanca que se vienen sucediendo desde enero, en varios municipios de las provincias de Palencia y Burgos ya han surgido las primeras demandas con la llegada del verano.

La provincia de Zamora es, sin duda, el territorio de la Comunidad que requiere de más abastecimiento extraordinario con camiones cisterna por los problemas de falta de potabilidad del agua debido a la contaminación de nitratos, arsénico y fluoruros. En los siete primeros meses del año, la Diputación ha distribuido 2,4 millones de litros de agua entre las localidades zamoranas con mayores dificultades. Solo en los meses de junio y julio, el abastecimiento en cisternas asciende a571.000 litros, al incluir la sequía de uno de los pueblos.

El nombre de los pueblos se repite en el listado: San Marcial, Castro de Alcañices (Fonfría), Madridanos, Molacillos, Arcenillas y Casaseca de las Chanas, que cada semana reciben la visita de un camión cargado con 11.000 litros. Durante la semana del 14 al 20 de julio se han sumado las localidades de Casaseca de Campeán (30.000 litros por una avería) y Tardobispo (90.000 litros por sequía).

También hay algunos problemas en dos localidades palentinas por contaminación que obligan a un abastecimiento por cisternas. Ocurre en San Quirce del Río Pisuerga y Barrio de San Vicente que llevan cuatro meses con el suministro de agua de Alar del Rey por la contaminación de flúor, provocada por la falta de caudal. Cada día se surten cuatro cisternas de 3.000 litros que suman unos 12.000 litros. Fuentes de la institución provincial explican que se está a la espera de ejecutar una obra para solucionar esta incidencia. En Villada también se han registrado algunos problemas de contaminación con flúor aunque se han solucionado, parcialmente, con agua de un pozo cercano para reducir esos niveles.

A la espera de incidencias durante el mes de agosto, la Diputación de Palencia no descarta recurrir a las cisternas de agua. Pone el ejemplo de años anteriores cuando localidades como Itero Seco y Bahíllo, entre otros de la zona de Ucieza, se veían obligados a notificar incidencias en el abastecimiento. La Diputación ha aprobado a lo largo de 2014 ayudas por valor de 800.000 euros para la renovación y mejora de las redes de abastecimiento y saneamiento de 69 localidades y entidades.

Mientras, en Burgos, por ahora la única incidencia tiene lugar en Casada de Bureba, por una avería en la bomba del pozo. Esta pequeña localidad de La Bureba cuenta con 50 habitantes aunque en verano, y especialmente los fines de semana, alcanza los 200. De ahí que la Diputación suministre agua en camiones cisternas los jueves y viernes. Técnicos del servicio de Fomento explican que cada viaje va cargado con 12.000 litros y la media, en función de las necesidades, es enviar entre dos y tres camiones a la semana. “Durante la semana, hay agua suficiente con lo que mana el acuífero pero el fin de semana necesita un aporte extra”, precisan.

Fuentes de la institución provincial señalan que es más que previsible que pueblos del Condado de Treviño o del entorno de Medina de Pomar demanden camiones cisterna en agosto ante la imposibilidad de garantizar el suministro. Algo habitual por estas fechas puesto que se trata de localidades que, fácilmente, multiplican hasta por diez la población habitual, con la llegada de veraneantes, principalmente del País Vasco.

Averías y contaminación

En lo que va de año, las principales incidencias están relacionadas con las averías en la red de abastecimiento y, sobre todo, por la contaminación de nitratos, arsénico y fluoruros. El caso más llamativo es el de la provincia de Zamora, ya que la Diputación ha suministrado 2,4 millones de litros de agua potable por la contaminación de nitratos, arsénico y fluoruros entre diferentes localidades. Solo en los meses de junio y julio, el abastecimiento en camiones cisterna asciende a 571.000 litros. En Salamanca, se han contabilizado 848.000 litros de agua potable desde enero, de los que la mitad corresponde a junio y julio.

Noticia extraída de: http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2014/07/27/zamora-provicina-problemas-abastecimiento-agua/777610.html

Beber agua durante la comida, ¿adelgaza o engorda?

La trasmisión de los mitos de la alimentación funciona de la misma manera que las leyendas urbanas, un rumor empieza a pasar de boca a boca, se tergiversa y acaba conformando una realidad que damos por buena aunque no sea tal. En el libro Comer o no comer. Falsedades y mitos en la alimentación (Planeta), el periodista Antonio Ortí, al que entrevistamos en su día, y las expertas en nutrición Ana Palencia y Raquel Bernacer exploran diversas creencias erróneas sobre la nutrición. En el capítulo que reproducimos a continuación, los autores explican qué papel juega el agua en nuestra dieta y por qué, no tiene ningún sentido que le atribuyamos propiedades adelganzantes o engordantes.

El agua tiene cero calorías tomada al principio, durante o al final de la comida, por más que circulen teorías disparatadas que parecen negar la mayor. He aquí una consigna interesante: cuando se trata de informarse debidamente es esencial elegir fuentes “potables”…

En todo caso, beber agua justo antes de una comida puede engañar al estómago y llevar a comer menos

Por ejemplo, existe la creencia popular de que el agua engorda si se toma durante las comidas, ya que provoca retención de líquidos. Al parecer esta hipótesis tenía a finales de 1950 bastante predicamento, hasta el punto de que todavía algunas personas que perdieron peso por aquellos años recuerdan que para no beber agua mientras comían se mojaban los labios con un paño humedecido para así atenuar la sensación de sed. Sin embargo, beber agua no provoca retención de líquidos, sino al contrario, estimula el funcionamiento de los riñones y contribuye a un buen equilibrio hídrico.

También las llamadas dietas disociadas (es decir, las que promueven levantar un muro como el que antiguamente había en Berlín entre diferentes tipos de alimentos) no permiten beber agua cuando se ingieren hidratos de carbono, ya que, dicen, “dificulta la digestión” (¡el agua!) y lleva a que las patatas, el pan, el arroz y otros alimentos ricos en carbohidratos engorden más. Pero hay que insistir en que el agua no aumenta el valor calórico de ningún alimento.

En todo caso, beber agua justo antes de una comida puede engañar al estómago y llevar a comer menos. De hecho, un ensayo clínico publicado en 2010 partiendo de esta hipótesis que fuye presentado en la American Chemical Society en Boston concluyó que quienes bebieron dos vasos de agua de doscientos treinta mililitros justo antes de una comida consumieron entre setenta y cinco y noventa calorías menos durante esa comida (una cifra, en realidad, muy modesta).

En cuanto a las necesidades diarias, son muy difíciles de evaluar por depender de muchos factores. Unos autores aconsejan beber un mililitro por cada caloría ingerida; otros prefieren relacionarlas con el peso y hablan de cuarenta o cincuenta mililitros por kilo en adultos y cifras mucho mayores en lactantes y niños. Normalmente, se necesitan entre dos y tres litros al día, pero esto no significa que haya que beber esos dos litros. Lo normal es beber entre un litro y un litro y medio, y completar el resto con el agua que contienen los alimentos.

Noticia extraída de: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-07-21/beber-agua-durante-las-comidas-engorda-o-adelgaza_164619/

Utilizar cáscaras de naranja para el tratamiento de aguas residuales ya es posible, según un estudio

Estructurar carbón activado a partir de cáscara de naranja permitirá descontaminar medios acuosos y darle valor agregado a algo que hasta ahora es considerado como un desecho.

Liliana Giraldo, investigadora del Departamento de Química de la U.N., explica que la adsorción es un método efectivo para descontaminar medios acuosos y el carbón activado es uno de los adsorbentes más versátiles por sus poros, su fácil regeneración y la alta capacidad de remoción.

Dada la utilidad de este proceso, Giraldo escogió la cáscara de naranja con el fin de darle un mayor aprovechamiento a los cultivos que hay en el país, lo cual se presenta como valor agregado, pues se utilizan más componentes del cítrico.

En el mundo, los países líderes en el cultivo de esta fruta son Estados Unidos, India, China y México,según datos del Programa de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

En 2011, Colombia produjo 207.727 toneladas provenientes de cultivos sembrados en más de 31.000 hectáreas, cuya producción es de aproximadamente 11 toneladas por hectárea, según estadísticas del DANE.

Los carbones activados están formados por capas que dejan ciertos espacios que corresponden a los poros en los que se realiza la adsorción. El proceso del carbón activado puede servir, entre otros ejercicios, para el tratamiento de aguas residuales, sobre todo cuando el líquido vital es necesario para usos domésticos.

En fase líquida, un proceso de adsorción puede servir para remover metales como níquel, cobalto y cadmio. En la U.N. se ha realizado este ejercicio con materiales como la palma de aceite.

Dichos contaminantes son muy comunes en industrias como la galvanoplastia, pues incluyen niquelados, recubrimientos y cromados; también son típicos en las curtiembres, pilas o baterías.

La preparación del método de adsorción del cítrico es químico, pues se utiliza ácido fosfórico (H3PO4) en soluciones de concentración entre 32% y 48%.

Para ello, primero se requirió seleccionar, secar y triturar las cáscaras de naranja y lograr un diámetro de dos milímetros. En ese punto, se usa el ácido fosfórico para la activación química en 32%, 40% y 48%, a 373°K (100 grados centígrados) durante dos horas.

Finalmente, se carboniza en un horno horizontal Carbolite por dos horas, a una temperatura máxima de 450 grados centígrados.

Después del procedimiento se obtuvo un rendimiento máximo de los carbones de 36,52%, de la muestra activada en una solución del 40%. Esto confiere un avance en la obtención de carbón activado y genera dos valores agregados: por un lado, el cuidado del agua y el control de contaminantes en ella, y por otro, un aprovechamiento mayor de la naranja, ya que aparece otra opción de consumo para la fruta.

Este trabajo fue publicado en la Revista Colombiana de Química de la U.N. y tuvo como coautores a la profesora Liliana Giraldo y los investigadores Karen Peña y Juan Carlos Moreno.

Noticia extraída de: http://colombia.iagua.es/noticias/colombia/14/07/16/utilizar-cascaras-de-naranja-para-el-tratamiento-de-aguas-residuales-ya-es-posible-segun-un-estudio-5?utm_source=Suscriptores+iagua&utm_campaign=0c3c7cdd5d-&utm_medium=email&utm_term=0_8ff5bc1576-0c3c7cdd5d-304810185

La Comisión Europea denuncia a Portugal por incumplimientos en el tratamiento de sus aguas residuales

La Comisión Europea ha denunciado a Portugal ante el Tribunal por su incumplimiento de la obligación de garantizar que las aguas residuales procedentes de aglomeraciones pequeñas se depuren adecuadamente. La falta de sistemas colectores y de tratamiento adecuados, exigidos por la legislación de la UE para las pequeñas aglomeraciones desde 2005, representa un riesgo para la salud humana, así como para las aguas continentales y el medio marino.

A pesar del progreso positivo realizado desde que la Comisión envió un dictamen motivado a Portugal sobre este tema en 2009, las graves deficiencias actuales han llevado a la Comisión, previa recomendación de Janez Potočnik, Comisario de medio ambiente, a llevar el asunto ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Noticia extraída de: http://ue.iagua.es/noticias/ue/14/07/10/la-comision-europea-denuncia-portugal-por-incumplimientos-en-el-tratamiento-de-sus-aguas-residuales-51908

Una expedición del CSIC demuestra que existen residuos plásticos en todos los océanos

La Expedición Malaspina, liderada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha demostrado que existen cinco grandes acumulaciones de residuos plásticos en el océano abierto, que coinciden con los cinco grandes giros de circulación de agua superficial oceánica. Además de la ya conocida acumulación de basura plástica del Pacifico Norte, existen acumulaciones similares en el centro del Atlántico Norte, el Pacífico Sur, el Atlántico Sur y el Océano Indico. Sin embargo,las aguas superficiales del centro de los océanos podrían no ser el destino final de los residuos plásticos ya que, como indica un estudio de la Expedición Malaspina, grandes cantidades de microplásticos podrían estar pasando a la cadena alimenticia marina y a los fondos oceánicos. Los resultados del trabajo, liderado por la Universidad de Cádiz, han sido publicados en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

“Las corrientes oceánicas transportan los objetos plásticos, que se resquebrajan en fragmentos cada vez más pequeños debido a la radiación solar. Esos pequeños fragmentos de plástico, conocidos como microplásticos, pueden llegar a durar cientos de años y fueron detectados en el 88% de la superficie oceánica muestreada durante la Expedición Malaspina 2010”, explica el investigador Andrés Cózar, de la Universidad de Cádiz.

El problema de la contaminación por residuos plásticos tiene carácter planetario

Según los autores del estudio, los resultados obtenidos por la Expedición Malaspina muestran que el problema de la contaminación por residuos plásticos tiene carácter planetario. Los principales residuos encontrados son polietileno y polipropileno, polímeros empleados en la elaboración de productos de uso diario como bolsas, contenedores de bebida y comida, utensilios de cocina y juguetes, entre otros.

“Estos microplásticos influyen en el comportamiento y en la cadena alimenticia de los organismos marinos. Por un lado, los diminutos fragmentos plásticos a menudo acumulan contaminantes que, en caso de ingesta, pueden pasar a los organismos durante la digestión. Sin olvidar las obstrucciones gastrointestinales, que son otro de los problemas más frecuentes con este tipo de residuos. Por otro lado, la abundancia de fragmentos plásticos flotantes permite a muchos organismos pequeños navegar sobre ellos y colonizar lugares a los que hasta ahora no podían acceder. Pero, probablemente, la mayor parte de los impactos que está causando la contaminación por plástico en los océanos no se conocen aún”, añade el investigador.

“Nuestros resultados muestran que la elevada concentración de plásticos no es una característica única del Pacífico Norte, sino que ocurre en cada uno de los giros subtropicales” apunta el científico del CSIC Carlos Duarte, coordinador de la Expedición Malaspina. “Sólo una expedición global, como la Expedición Malaspina, podía alcanzar estos resultados y evaluar la abundancia global de contaminación por plásticos. La buena noticia es que la abundancia es mucho menor de la que se esperaba, pero el reto pendiente es averiguar dónde está el resto de los plásticos que entran al océano”, concluye Duarte.

La Expedición Malaspina

La Expedición de Circunnavegación Malaspina 2010, un proyecto dirigido por CSIC que integra a más de 400 científicos de todo el mundo, arrancó el 15 de diciembre de 2010 con la salida del puerto de Cádiz del buque de investigación oceanográfica Hespérides. A bordo de este barco de la Armada Española y del buque Sarmiento de Gamboa, perteneciente al CSIC, los investigadores estudiaron durante nueve meses (siete a bordo del Hespérides y dos a bordo del Sarmiento) el impacto del cambio global en el ecosistema del océano y exploraron su biodiversidad.

Los científicos tomaron cerca de 200.000 muestras de agua, plancton, partículas de la atmósfera y gases en 313 puntos de los océanos Índico, Pacífico y Atlántico con profundidades de hasta 6.000 metros. A bordo midieron la temperatura y salinidad, las propiedades de la superficie, la acústica de las corrientes marinas, la concentración de oxígeno y dióxido carbono en el mar y en la atmósfera y el alcance de la luz solar, entre otros parámetros.

Noticia extraída de: http://www.iagua.es/noticias/investigacion/14/07/01/una-expedicion-del-csic-demuestra-que-existen-residuos-plasticos-en-todos-los-oceanos-51533

Aparecen residuos de sustancias farmacológicas en las aguas potables de Lugo

Una investigación desarrollada en el Laboratorio de Higiene, Inspección y Control de Alimentos (LHICA) de la Facultad de Veterinaria de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) prueba la presencia de residuos de sustancias farmacológicas en las aguas potables de Lugo.

El estudio preliminar en aguas potables detectó la presencia de residuos de algún tipo de sustancia farmacológica en el 81% de las muestras analizadas.

Los residuos de fármacos antimicrobianos fueron los más detectados. El trimetropim y la sulfadiazina,seguido de un anti-inflamatorio como el diclofenaco son los residuos más habituales en las muestras analizadas.

Los residuos de fármacos antimicrobianos fueron los más detectados

Los posibles problemas de contaminación ambiental asociados a estas sustancias consisten en que una parte de las dosis administradas se excreta a través de heces y orines.

Residuos excretados

Así, los residuos fármacos excretados por las personas se concentran, en su mayoría, en plantas de tratamiento, mientras que en el caso de los animales, los compuestos serán utilizados como fertilizantes. En el caso de los animales es habitual que parte de las excreciones sean liberadas directamente al medio ambiente.

El estudio realizado por Alejandra Iglesias Tilve, bajo la dirección de Alberto Cepeda Sáez y Graciela Nebot, permitió el análisis de 540 muestras de agua en Lugo y Chantada. En él, se han detectado 29 fármacos diferentes, según recoge en la tesis, titulada ‘Trazabilidad en aguas de presencia de residuos de sustancias farmacológicas debido a la producción de alimentos de origen animal’.

El 41% de las muestras recogidas contenían residuos detectables de sustancias con actividad farmacológica con niveles de concentración que varían desde 0,5 hasta 2978 ng/l.

Rural y zonas urbanas

La investigadora puntualiza que las muestras recogidas en zonas con actividad ganadera dieron similar resultado a otras tomadas en localizaciones rurales con escasa o nula presencia de ganado.

El 63% de las muestras cogidas en áreas urbanas presenta concentraciones detectables de fármacos, un dato que confirma que las personas contaminan más que los animales productores de alimentos.

Las muestras de zonas con actividad ganadera dieron similar resultado a otras tomadas en localizaciones rurales

Los resultados sobre la presencia de residuos de sustancias farmacológicas encontradas en el agua “llaman la atención”, ya que son “habituales”, pero, tal y como señalan los investigadores, “no son peligrosas para la salud pública”. Aún así, esta tesis pone de manifiesto “la necesidad de extremar los controles sobre este tipo de residuos”.

Tribunal de la tesis

El profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), José Manuel Gallardo Abuín, presidió el tribunal encargado de avalar la tesis.

La catedrática de la Universidad da Coruña, Soledad Muniategui; la catedrática de la Universidad de Sevilla, Ana María Troncoso González; el catedrático de la USC, Perfecto Paseiro Losada, y la profesora de la USC, Cristina Fente Sampaio, en calidad de secretaria, formaron parte del jurado que otorgó la máxima calificación académica a la tesis de Alejandra Iglesias Tilve.

Noticia extraída de: http://www.iagua.es/noticias/investigacion/14/07/01/aparecen-residuos-de-sustancias-farmacologicas-en-las-aguas-potables-de-lugo-51564

Un vaso de lluvia

Llegó el verano y, con el calor, también el miedo si este año estaremos en situación de sequía. No en vano, las sequías que padece España son cada vez más intensas y tienen mayor duración. Existe una necesidad de una mejor planificación y gestión del agua, pero ese no es el objetivo de este post. La cuestión que nos ocupa es algo más sencilla, ya que hablamos de sequía, ¿por qué no hablar de su antítesis, la lluvia? ¿Alguna vez te ha dado la tentación de beber el agua de la lluvia mientras cae? ¿Sería saludable beber el agua de lluvia?

Beber agua de lluvia tal y como nos cae del cielo, sin tratar, es seguro para la salud. Es la conclusión de un estudio realizado por investigadores de la unidad de enfermedades infecciosas del departamento de epidemiología de la Universidad Monash (Melbourne) en 2009, el cual participaron 300 familias cuya principal fuente de agua para beber era el agua de lluvia que recogían en tanques. A todos estos hogares se les entregó un dispositivo y se les dijo que contenía un filtro que eliminaba cualquier microorganismo causante potencial de gastroenteritis, aunque en realidad, la mitad de los dispositivos no tenían ningún filtro. Las familias mantuvieron un registro de su salud a lo largo de un año. Después de ese período, los investigadores analizaron los registros y encontraron que la tasa de casos de gastroenteritis entre los grupos con filtro y sin filtro era muy similar. Resumiendo, quienes bebieron agua de lluvia no tratada no mostraron un incremento cuantificable de enfermedad en comparación con quienes consumieron el agua de lluvia filtrada.

Beber agua de lluvia tal y como nos cae del cielo, sin tratar, es seguro para la salud

Esto de beber agua de lluvia no es nuevo: desde tiempos antiguos se reconoce como única fuente de agua potable la lluvia o el agua de pozos profundos. Hace unos 4.000 años existían sistemas en la antigua Palestina y Grecia para recoger la lluvia. Incluso los romanos, con su sistema de acueductos, complementado su abastecimiento de agua con cisternas individuales y patios pavimentados para recoger el agua de lluvia. Si nos centramos en nuestro país, el agua de lluvia es un recurso que ha desempeñando un papel muy importante hasta el siglo XIX. Cuando a principios del siglo XX las canalizaciones de agua empezaron a irrumpir de forma masiva en ciudades, pueblos y villas, el agua pluvial pasó a un segundo plano y reservado sólo a situaciones muy especiales.

Actualmente, en el norte de Europa existen algunos casos donde ha vuelto a cobrar importancia la recogida de agua de lluvia. Alemania, por ejemplo, comenzó a subvencionar este tipo de iniciativas y centenares de miles de viviendas alemanas están disfrutando de equipos de recogida de esta agua, aunque su uso es exclusivamente doméstico.

Si miramos con más detalle, el agua de lluvia presenta una serie de características:

  • Es un agua extremadamente limpia en comparación con las otras fuentes de agua dulce disponibles.
  • Es un recurso esencialmente gratuito y totalmente independiente de las compañías suministradoras habituales.
  • Precisa de una infraestructura bastante sencilla para su captación, almacenamiento y distribución.

No hay ninguna razón fundamental por la que no se pueda beber el agua de lluvia, ya que a menudo es considerada una fuente segura de agua limpia. La principal preocupación tiene que ver con el hecho de que en nuestro entorno contaminado, las gotas de lluvia pueden haber recogido algún contaminante.Especial es el caso de las zonas urbanas donde el agua de lluvia tiene monóxido de carbono, este gas que llega al aire se origina en la quema de combustibles, madera y materiales similares. El humo se eleva y el monóxido de carbono aumenta en la atmósfera y cuando cae la lluvia, el monóxido de carbono del aire se mezcla con el agua.

Un característica de las aguas pluviales, incluso sin el factor de la contaminación, es su naturaleza ácida debido al dióxido de carbono (CO2) existente en la atmósfera que forma ácido carbónico (H2CO3), presentando un pH de entre 5 – 6. Esta acidez natural es amplificada por la presencia de óxidos de nitrógeno (NOx) y dióxido de azufre (SO2), estos óxidos son producidos por la quema de combustibles fósiles (petróleo, carbón). Cuando se disuelven en agua, el óxido de nitrógeno se convierte en ácido nitroso (HNO2) o ácido nítrico (HNO3) mientras que el dióxido de azufre se oxida en el aire para convertirse en ácido sulfúrico (H2SO4), dando lugar a casos extremos de lluvia ácida, donde se puede llegar hasta un pH de 2,5.

Un característica de las aguas pluviales, incluso sin el factor de la contaminación, es su naturaleza ácida

La mayoría de los expertos coinciden: hay que tener especial cuidado con la forma en que se recoge el agua de lluvia, de modo que tome la menor cantidad de contaminantes posible. Si se quiere beber esta agua, se debe hervir o desinfectar con cloro, además de filtrarla, antes de consumirla. Ahora, si hay que hacer todo eso para que sea potable, ¿por qué utilizar el agua de lluvia para beber? Sería mucho mejor tomar el agua del grifo directamente. Además, estas técnicas de purificación matan los patógenos presentes en el agua pero no eliminan productos químicos tóxicos.

Una posible respuesta para el consumo de aguas pluviales es que hay millones de personas en el mundo en desarrollo que harían bien en tomar agua de lluvia en lugar de agua de sus ríos y lagos que están contaminados, por ejemplo, con parásitos tropicales. Con un poco de cuidado en la recolección de agua de lluvia les daría un suministro estable de agua potable, ya que no tienen una fuente de agua tratada ni los medios financieros para hervirla con regularidad. Por lo tanto, sopesando las alternativas, el agua de lluvia se convierte en una excelente fuente de agua potable.

Otro caso: la falta de fuentes de agua apta para el consumo humano sumado al aumento de la población ha ocasionado que los acuíferos en casi todas partes del mundo sean sobreexplotados. Por poner un ejemplo, tan solo en México, el 58% del agua extraída del subsuelo se hace de acuíferos sobreexplotados, según la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). Por tanto, toda el agua que no se extraiga del subsuelo, ya sea agua de lluvia o no, puede ser un beneficio. El agua subterránea se extrae con electricidad e implica esfuerzos y gasto de energía de diferente magnitud, mantener operando las bombas para extraer el agua representa un gasto importante de energía. Por lo que muchos de los usos que se le da al agua de red se pueden desplazar con el agua de lluvia. Recordando que cada litro de agua de lluvia que se use para beber, es un litro de agua del subsuelo que no se extrae y una ayuda para evitar la deterioración masiva del subsuelo.

Como hemos comprobado, existen posibilidades reales para la cosecha y el uso de agua de lluvia, y es una iniciativa que debe fomentarse. Pero pensar en beber agua de lluvia como fuente de agua potable en los países desarrollados no es práctico. En nuestro caso, tenemos mejores opciones para el consumo de agua potable, tanto desde el punto de vista de salubridad como del coste: el agua del grifo.

Noticia extraída de: http://www.iagua.es/blogs/beatriz-pradillo/un-vaso-de-lluvia?utm_source=Suscriptores+iagua&utm_campaign=1a3b35fd9d-&utm_medium=email&utm_term=0_8ff5bc1576-1a3b35fd9d-304810185