Cuatro zaragozanos recorrerán América Latina para repartir filtros de agua

Fuente: www.elperiodicodearagon.com

EFE 19/01/2016

Cuatro zaragozanos iniciarán el próximo 11 de febrero un recorrido por aldeas y comunidades de varios países americanos desde México a Perú para repartir filtros de agua potable de los que se beneficiarán más de 10.000 personas.

“The Water Van Project” es un proyecto solidario impulsado desde el convencimiento de cuatro jóvenes profesionales de que todo el mundo debe tener acceso a la necesidad más básica como es el agua, informan los impulsores de la iniciativa en una nota de prensa.

Los cuatro jóvenes recorrerán en una furgoneta más de 6.000 kilómetros en un plazo de 6 meses para repartir filtros de potabilización de agua de última tecnología de larga duración financiados a través de donaciones vía crowdfounding.

En la iniciativa colaborarán con oenegés locales de Chiapas en México (COMDA); La Antigua en Guatemala (Máximo Nivel); Esmeralda en Ecuador (Tierra Viva) y de Arequipa y Cuzco en Perú (HOOP) que les darán cobertura logística y operativa.

Durante el viaje documentarán y grabarán todas sus experiencias y las compartirán a través de su web, vídeo y facebook, newsletters y redes sociales para mantener un contacto continuo y directo con sus seguidores.

Una vez finalizado el viaje editarán un documental en el que mostrarán su inmersión en Latinoamérica, enseñando su cultura y diversidad narrado a través de nuestras propias vivencias.

La iniciativa se presentará mañana en el Patio de la Infanta de Zaragoza donde los asistentes podrán charlar con los protagonistas, jóvenes que han dejado sus trabajos y decidido dedicar un tiempo a ayudar a las personas más desfavorecidas.

San Francisco prohíbe la venta de botellas de plástico

Fuente: www.compromisorse.com

Con el objetivo de frenar la enorme cantidad de residuos provocados por las botellas de plástico, San Francisco se ha convertido en la primera ciudad de Estados Unidos que prohíbe la venta de agua embotellada en plástico en instalaciones y eventos públicos.

La normativa municipal que prohíbe la venta de agua embotellada en plástico se aprobó por unanimidad el pasado mes de marzo, y establece una prohibición inmediata en lo que se refiere a eventos en el interior de edificios públicos. La prohibición ha entrado en vigor en 2016 para eventos al aire libre. Los grandes eventos deportivos y culturales tendrán margen hasta el año 2018 para adaptarse a la nueva normativa municipal.

Esta medida, que afecta a la venta de botellas de plástico con una capacidad inferior a los 600 ml, se enmarca en las iniciativas de San Francisco para reducir al máximo su generación de residuos. En el año 2007 San Francisco fue pionera en prohibir las bolsas de plástico.

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Burtynsky acerca a San Benito su visión del agua

La Sala Municipal de Exposiciones de San Benito acogerá desde este jueves (día 14) hasta el 6 de marzo, la exposición ‘Edward Burtynsky. Agua Shock’. El artista canadiense ha dedicado su reconocida y aclamada obra a entender el agua, sus buenos y malos usos, los riesgos de su sobrexplotación industrial, su control para el desarrollo de la civilización, sus desastres ecológicos, su explotación comercial, sus fuentes originarias o simplemente la necesidad de vivir cerca de ella. El resultado de toda esa dedicación es este trabajo fotográfico que se presenta en Valladolid por primera vez en España.

 

Edward Burtynsky recorrió los cinco continentes entre 2009 y 2014 –desde el Golfo de México a las orillas del Ganges– para representar el ciclo de vida del agua. Siguió el curso de los ríos y estudió los mares; describió los diferentes usos del agua, desde la agricultura a la adoración, y nunca se conformó en llegar sólo a la superficie de las cosas, como es su estilo.

burtynsky pintura agua rio

Su análisis comienza con un estudio meticuloso del impacto del progreso humano sobre el planeta Tierra y continúa con una acertada investigación de lugares paradigmáticos. La síntesis se expresa a través de imágenes capaces de recoger la multiplicidad y transformarla en emblemática a través de una belleza que satisface los sentidos e invita a la contemplación.

 

Durante el desarrollo de esta investigación sobre el agua, Burtynsky ha utilizado tecnologías avanzadas, necesarias considerando la inmensidad del sujeto. Las instantáneas aéreas (desde helicópteros a drones) caracterizan de hecho el proyecto y nos desplazan por la dificultad para capturar la escala visual y la abstracción de los sujetos. El resultado es siempre sorprendente, nunca aburrido, ya que primero quedamos fascinados por la maravillosa representación de los lugares y sólo en un segundo momento nos adentramos más allá de la ilusión de los paisajes infinitos, hasta que tomamos consciencia de aquello que es realmente el sujeto.

 

El fotógrafo utiliza imágenes sublimes para sacudir la opinión pública, «porque es a través de la cultura cuando se elevan las conciencias y se construyen las historias». «Y a través de la cultura podemos sensibilizar al hombre sobre las consecuencias de sus acciones», concluye el artista canadiense.

Que el 2016 nos traiga mucha agua (potable)

América Latina y el Caribe albergan más del 30% de agua dulce del planeta, desde los glaciares de las montañas de los Andes, hasta los bosques de los volcanes en Centroamérica. Sin embargo, un cuarto del territorio de la región está cubierto por zonas áridas. Y aunque solo seamos un 6% de la población mundial, los efectos del cambio climático a través de inundaciones y sequias han aumentado en intensidad y frecuencia, afectando peligrosamente las fuentes de agua, tanto en los pueblos como en las ciudades. Por ende, brindar acceso a servicios de agua y saneamiento de calidad a poblaciones cada día más urbanas no será tarea fácil.

En las últimas dos décadas, la región de América Latina y el Caribe ha estado a la altura de los desafíos en términos de acceso: entre 1990 y el 2015, más de 220 millones de personas (de un total de 600 millones) se incorporaron a los servicios de agua y saneamiento. El porcentaje de personas con acceso a mejores servicios de agua pasó del 85% al 95% y en saneamiento adecuado el porcentaje aumentó del 67% al 83%.

Pero no podemos quedarnos ahí. Hoy todavía quedan 34 millones de personas sin acceso a agua, y las cifras son más alarmantes para saneamiento: 106 millones no cuentan con acceso a uno adecuado y 19 millones defecan al aire libre. Como es de esperar, las estadísticas son aún más alarmantes para los más vulnerables y las zonas más remotas del continente. La gran disparidad urbana-rural, se traduce en una cobertura de los servicios de agua y saneamiento rural en el 2015 (84% y 64%, respectivamente) semejante a la cobertura del sector urbano 25 años atrás.

¿Por qué persisten estas brechas en cobertura? Podríamos pensar que se trata de un tema de financiamiento. En efecto, como región, en los últimos 25 años, hemos invertido menos de medio punto porcentual de nuestro producto interno bruto en nueva infraestructura de agua y saneamiento. Enfrentamos también un reto en el mantenimiento de nuestras redes existentes. Por ejemplo, del total del agua producida, aproximadamente la mitad se pierde en las redes debido a fugas, principalmente, físicas.

A este panorama se añade el desafío de cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, adoptados a finales de septiembre en la 70 Asamblea General de Naciones Unidas, que plantean una agenda de desarrollo sostenible ambiciosa para 2030. El Objetivo 6, se centra en asegurar la disponibilidad y el manejo sostenible del agua y saneamiento para todos. Lo que implica que los gobiernos no solo deben trabajar para garantizar la calidad del servicio. También deben reducir la contaminación de las aguas residuales, reforzar la gobernanza del agua, incrementar la eficiencia en el uso de nuestros recursos hídricos y proteger nuestro capital natural.

¿De cuánto financiamiento estamos hablando para lograr este objetivo en los próximos 15 años? Aquí algunas cifras: solo para lograr acceso universal en agua, la región necesitaría invertir, como mínimo, 28.000 millones de dólares, y la inversión en saneamiento necesitaría ser aún mayor: 49.000 millones. Esto implicaría un ritmo de inversión de unos 5.100 millones de dólares al año.

En tratamiento de aguas residuales aún estamos muy rezagados: a nivel regional se estima que solo se trata el 18% de las aguas negras generadas, en comparación al 60%, en promedio, en países de altos ingresos. Para el 2030, necesitaríamos reducir el porcentaje de aguas no tratadas a la mitad, lo que requeriría una inversión, solo en los grandes centros urbanos, de otros 30.000 millones de dólares.

Además de lograr el acceso universal, tenemos el reto de mejorar la calidad del servicio para los que ya están conectados a la red. Se estima que unas 200 millones de personas reciben un servicio discontinuo de menos de 24 horas por día. Salvo excepciones, la región tampoco cuenta con datos sobre calidad/potabilidad del agua.

¿Cómo puede entonces América Latina y el Caribe implementar, medir y monitorear efectivamente este nuevo Objetivo 6? Por fortuna, contamos con experiencias de éxito de las que aprender, como en el caso de Medellín y otras grandes ciudades como Montevideo, Monterrey, Quito, San Pablo o Santiago, donde se ha venido trabajando exitosamente en garantizar acceso sostenible y de calidad a todos los ciudadanos.

La clave está en reforzar las instituciones del sector para asegurar una buena provisión de servicios y conservación del agua, además de asegurar fuentes de financiamiento tanto públicas como privadas, nacionales e internacionales. El reto al cual nos enfrentamos es grande, pero no se puede hablar de desarrollo sostenible sin garantizar agua y saneamiento de calidad para todos.

Naciones Unidas separa y define los derechos humanos al agua y al saneamiento

El reconocimiento por separado de los derechos al agua y al saneamiento responde a la necesidad de destacar sus particularidades así como de potenciar el derecho al saneamiento

El 17 de diciembre de 2015 la Asamblea General ha adoptado por consenso la resolución 70/169, que presentada por España y Alemania, diferencia por primera vez los derechos humanos al agua y al saneamiento. Se trata de un avance que ha contado con el respaldo explícito de 95 Estados copatrocinadores del texto, más que en ocasiones anteriores para resoluciones sobre esta cuestión.

El reconocimiento por separado de los derechos al agua y al saneamiento responde a la necesidad de destacar sus particularidades así como de potenciar el derecho al saneamiento. Gracias a la nueva resolución, los Estados disponen ahora de un instrumento más claro para conocer el alcance de los derechos humanos al agua y al saneamiento. Ello les permitirá poder contribuir a su consecución de forma más efectiva.

La apuesta consistente en la separación de los dos derechos se ha realizado tomando en consideración el punto de vista del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, los Relatores Especiales sobre la materia y las organizaciones que trabajan en este campo. La realidad ha demostrado que el derecho al saneamiento ha sido eclipsado por el derecho al agua. Buena prueba de ello es que la meta 7 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio – reducir a la mitad en 2015 la proporción de la población sin acceso sostenible al agua potable y al saneamiento básico – ha sido alcanzada con respecto al agua potable, pero no en cuanto al saneamiento.

Otro aspecto relevante de la resolución 70/169 es que se refiere al impacto de género en los derechos humanos al agua y al saneamiento. Como pone de manifiesto la nueva resolución, la falta de acceso a servicios adecuados de agua potable y saneamiento afecta a los derechos humanos y a la igualdad de las mujeres y las niñas. Por ello, España celebra que en el texto se haya optado por promover la participación de las mujeres en la toma de decisiones sobre las cuestiones de agua y saneamiento.

En su contexto, la Asamblea General ha dado un gran paso adelante desde que en 2010 se reconociera el derecho humano al agua y al saneamiento por la resolución 64/292 y en 2013 se adoptara la resolución 68/157, también iniciativa hispano-alemana.

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