¿Qué es la cloración salina?

La electrólisis de cloruro sódico (sal) para la fabricación de hipoclorito sódico “in situ” es uno de los procesos electroquímicos más antiguos de la industria química. La electrogeneración “in situ” de disoluciones de hipoclorito sódico comenzó a tomar fuerza con dos aplicaciones industriales, donde como materia prima se utilizaba el agua de mar (materia prima a coste cero).

Uno de ellas era el tratamiento de los circuitos de refrigeración de las plantas eléctricas cercanas al mar y otra los circuitos de refrigeración de grandes buques transoceánicos (especialmente los que surcan aguas tropicales). En ambos casos, los circuitos quedaban a medio plazo colapsados por el crecimiento de algas, moluscos y otros organismos marinos.

Usos posteriores que se han establecido han sido la electrólisis salina en grandes lavanderías y en el tratamiento de aguas residuales (eliminación de materia orgánica y toxicidad), destrucción de colorantes en la industria textil, tratamiento de torres de enfriamiento, centros hospitalarios, industrias alimentarías, piscifactorías, piscinas y fuentes. El uso de hipoclorito “in situ” generado por electrolisis salina a partir de agua de mar o disoluciones artificiales de sal evita los importantes problemas del hipoclorito comercial a 130 grs./litro.

El hipoclorito sódico se vende diluido y tiene un tiempo de vida medio de 100 días, se evita el problema del transporte así como el problema de almacenamiento y manipulación